Omitlán, un pueblo destinado a desaparecer por la presa La Parota
* Sus 120 pobladores se resisten a ser reubicados * En La Palma el proyecto inundaría completamente sus parcelas
Karina Contreras * Los habitantes de la comunidad de Omitlán todavía se resisten a ser reubicados por la construcción de la hidroeléctrica La Parota; mientras que en La Palma señalan que no quieren saber nada de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hasta que no liquiden las afectaciones por la presa La Venta, construida hace casi 40 años.
Las dos comunidades serán afectadas con la construcción de La Parota: la primera desaparecerá completamente mientras que en La Palma se inundarán gran parte de sus parcelas.
La comunidad de Omitlán se encuentra ubicada en los márgenes del río Papagayo, y junto con Arroyo Verde y Pochotlaxco son los pueblos que, según la Comisión, desaparecerían completamente.
Ubicado a más de media hora de Tierra Colorada, y sumergida entre los cerros y la vegetación, Omitlán es una comunidad de unos 120 habitantes que se dedica a la siembra maíz, frijol y cosechan frutas de temporada como nanches y ciruelas.
Los campesinos de ese pueblo se dedican a la carpintería y a la pesca en el río de donde sacan mojarras, langostino y camarón.
La carretera para llegar a Omitlán está pavimentada mientras que sus casas son de material y otras de adobe y teja. En sus calles se observan caballos, perros y gallinas.
Santiago Rodríguez Dorantes habita el pueblo desde hace 32 años. Comentó que él no quiere salir de ahí y dejar su casa, ya que él y su familia están bien; aunque reconoció que acatarán lo que la mayoría de los habitantes decidan.
Dijo que los trabajadores de la CFE están colocando ya las mojoneras hasta donde llegará el nivel de la presa, y que queda claro que de llevarse a cabo tendrán que abandonar el pueblo.
Por su parte, Nora Carvajal se quejó de que la CFE está colocando las mojoneras y a ellos no les han pedido permiso. Asimismo informó que sólo han ido estudiantes de la UNAM que levantan un censo (estudio socioeconómico).
Manifestó que aunque los reubiquen en otro lugar no va a ser lo mismo y que prefieren quedarse ahí.
Por su parte, algunos habitantes de La Palma no han cambiado su postura que tuvieron en marzo cuando el coordinador de La Parota, Carlos Pérez Aguirre, les presentó el proyecto.
Insisten que no quieren saber nada de la CFE hasta que no liquiden los daños ocasionados por la presa La Venta.




