Chambanet; una opción de empleo federal azarosa y de ofertas de trabajo escasas
Aurelio Peláez * Guerrero ocupa el segundo lugar de desempleo en el país, según datos recientes del INEGI. Estas cifran han provocado que dirigentes sindicales, de organismos agrarios y líderes de partidos políticos, demanden a los gobiernos federal y estatal, sobre todo, programas que permitan la generación de nuevas fuentes de trabajo.
Uno de los programas federales para atender el fenómeno del desempleo es Chambanet, que pretende ser un intermediario entre las empresas privadas y los ciudadanos que buscan trabajo. Chambanet fue creado hace un año y depende de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), y las cifras que presenta en su página web hablan de un intenso intercambio de oferta y demanda de chamba, según el lenguaje foxista.
La página electrónica, de acuerdo con la STPS, ha tenido este año un millón 501 mil 880 visitadas; tenía 101 mil buscadores de empleo registrados, que se disputaban, hasta ayer, 9 mil 774 “vacantes de empleo vigentes”. No obstante, al buscar en la página, los empleos no se ven.
Distribuida la oferta de chamba por estados, se conoce que estados con una alta actividad económica, como el Distrito Federal, Jalisco y Nuevo León, tenían ayer apenas unas 30 “vacantes” a los desempleados que ayer navegaban desde algún cibercafé esperando donde colocarse, en lugar de hacer banca en alguno de los sindicatos, o a la puerta de alguna de las empresas.
Para Guerrero, la oferta era alrededor de una docena de chambas, la mitad de ellas del hotel Fairmont Pierre Marqués, que iban desde secretaria ejecutiva bilingüe, con salario de 9 mil pesos, hasta dos plazas de salvavidas, “con estudios de preparatoria o equivalente”, con paga de 3 mil mensuales.
Otras chambas oficios requeridos por los empresarios son de 5 anequeleros, una recepcionista, un supervisor de bar y un ayudante de técnico, con propuestas salariales no superiores a los 5 mil.
El servicio de Chambanet ofrece la creación de una página personalizada para el solicitante, Mi Chamba, en donde recibirá información de acuerdo a su perfil laboral y sus requerimientos. Para ello hay que adentrarse en el relleno de una solicitud con datos personales, que incluye dirección, estudios, antecedentes laborales, e implica el relleno de unas cien casillas.
Al parecer, la STPS considera que la fila para acceder a un puesto de trabajo a través de la red de internet es larga, pues se da una estadía a la página personalizada por seis meses. Así, en lugar de ir a la banca en el sindicato o a la cola en la empresa, el desempleado va al cibercafé. Y si no tiene los cinco o diez pesos para el pago de servicio, puede optar por la alternativa que le ofrece la misma página de Chambatel, que es acudir a las oficinas del Servicio Estatal de Empleo, donde podrá usar gratis alguna de las computadoras de esa dependencia–si es que hay libres- o recibirá asesoría para crear su página personalizada. Aunque lo más probable es que ahí se encuentre un tip de alguna chamba más humano, como una cartulina pegada a la pared o el comentario de algún amigo también desempleado, pero con perfil diferente de trabajo. Y es que Guerrero es también uno de los estados con el mayor índice de emigrantes a Estados Unidos, y también de analfabetismo. ¿Quién usaría chambatel entonces?




