Refuerza Rectoría las medidas de seguridad en las oficinas y regresa a trabajar el área de Finanzas
*Cuatro policías estatales, divididos entre la entrada principal y del estacionamiento del inmueble, protegen las instalaciones luego del secuestro exprés del director de Adquisiciones
La Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) reforzó la seguridad en la Rectoría con policías estatales, luego del secuestro exprés del director de Adquisiciones, Abraham Garay Velázquez, el miércoles pasado; y el área de Finanzas regresó a laborar, tras suspender labores el viernes.
Desde este lunes, cuatro policías estatales armados resguardan las instalaciones de la Rectoría. Los policías, divididos entre la entrada principal y del estacionamiento del inmueble, protegen las instalaciones luego de la advertencia de los delincuentes, para que la institución les pagara una suma mensual de dinero, cuyo monto no se dio a conocer.
En un recorrido por las instalaciones de la Rectoría, se vio que ésta prácticamente estaba vacía de trabajadores y funcionarios. Pero algunas áreas, como la oficina del rector, la Dirección de Planeación, Comunicación Social y Administración y Finanzas tuvieron actividades con personal de guardia.
El área de cajas de la universidad, donde diariamente se atienden alrededor de 200 trámites, entre cobros, pagos y comprobaciones, fue reabierta tras el cierre del viernes, por el miedo de los trabajadores luego de darse a conocer la noticia del secuestro del director de Adquisiciones, Garay Velázquez.
La entrada principal continúa resguardada por dos guardias de la empresa Jobamex, pero ahora también con la presencia de dos elementos de la policía estatal, quienes portan armas de grueso calibre.
La revisión a los visitantes se realiza al azar, a pesar de los hechos registrados el miércoles por la mañana. No a todos los visitantes se les exige una identificación o anotarse en el cuadernillo de registro, ubicado en la caseta de vigilancia.
En declaraciones, varios trabajadores que por temor no quisieron dar sus nombres, reconocieron que hay miedo y zozobra entre sus compañeros, que laboran en las áreas financieras de la universidad, porque los pistoleros se metieron hasta las oficinas del funcionario para llevárselo.
Indicaron que los trámites que realizan con los proveedores y maestros en el área de cajas, se realizan con normalidad y que por la psicosis que se dio por el secuestro y las amenazas del miércoles, fue que se suspendieron las actividades el viernes.
El miércoles por la mañana, un grupo de cuatro pistoleros secuestró por seis horas a Garay Velázquez, quienes entraron hasta las oficinas del funcionario para llevárselo.
El grupo de la delincuencia organizada que entró ese día a Rectoría, amenazó al funcionario para que la institución le pagara una suma de dinero cuyo monto no se dio a conocer. El rector confirmó que se llevaron al funcionario, la amenaza y la exigencia de dinero el jueves, un día después del suceso. (Jacob Morales Antonio / Chilpancingo).




