Juan Angulo
QUINTO MUNDO
Diputados con mandato limitado
El gobernador de Guerrero, René Juárez, pidió a los seis diputados federales electos del PRI que voten en favor de las reformas estructurales en materia hacendaria y energética, porque así “lo requiere la nación”. Llamó a los priístas a “discutir de manera responsable” esas reformas y, aunque no dijo explícitamente que son las que promueve el presidente Fox, se trata de las mismas porque señaló que “el reto de los próximos legisladores… es destrabar el estancamiento en que hemos vivido en los últimos tres años”.
Sin embargo, durante su campaña, ninguno de los seis entonces candidatos del PRI pidió el voto para imponer el IVA a los productos básicos y las medicinas, o para privatizar la industria eléctrica, que en eso consisten las llamadas reformas estructurales foxistas. Por el contrario, en las pocas veces en que presentaron algo parecido a una agenda legislativa, los priístas rechazaron tales reformas.
El llamado del gobernador de Guerrero demuestra qué tan peligroso puede ser que haya gobernantes débiles, sin respaldo popular, porque entonces buscarán este apoyo en los grupos poderosos, en este caso, del gran capital transnacional interesado en esas reformas.
Pero si la anterior Legislatura no pudo aprobarlas, la próxima Cámara de Diputados no cuenta con la representatividad suficiente para tomar decisiones de tal trascendencia. Y en caso de hacerlo de todos modos, podría verse como una suerte de golpe de Estado que separaría todavía más a los políticos de la sociedad.
Dado el alto abstencionismo –59 por ciento nacional, 67.7 en Guerrero– el único mandato que tienen los próximos diputados –y con ellos sus partidos y sus gobernantes– es el de salvar la incipiente democracia electoral y atraer de nuevo a los ciudadanos a las urnas.
Tienen tres años y varias elecciones locales en el camino para recuperar la confianza de los electores. Cuando esto suceda, y si así lo pregonaron en sus campañas, los legisladores podrán votar las reformas que quieran.
¿René Juárez con Elba Esther Gordillo?
La casa consultora de Wall Street, Merril Lynch, dijo hace unos días que la llegada de Elba Esther Gordillo a la coordinación de la fracción parlamentaria del PRI facilitaría la aprobación de las “reformas estructurales pendientes”.
De modo que la declaración del gobernador en favor de esas reformas –dada en la ceremonia por el Día del Abogado el viernes pasado en Casa Guerrero– lo presenta como un político atento a lo que sucede en las alturas del poder, pero al mismo tiempo desdeñoso del clamor que crecerá cada vez más en favor de una nueva política y de otro tipo de políticos en Guerrero como en el país.
El ciclo del neoliberalismo está terminando, a 30 años de su globalización durante los gobiernos de Reagan y Thatcher en Estados Unidos y Gran Bretaña a comienzos de los 80. El llamado Consenso de Washington –que propugna el predominio de las fuerzas del mercado y el alejamiento del Estado de sus responsabilidades sociales– enfrenta poderosos cuestionamientos aquí y allá, de los que hablaremos en otra oportunidad.




