Jaime Castrejón Diez
El caso Argentina
Con la nacionalización de la compañía YPF-Repsol se han desatado una serie de comentarios de distinto tipo, tratando de entender el motivo de esta acción. Es claro que el pueblo argentino en gran parte ha reaccionado a favor, pero también existen críticas severas a esta medida.
La vida petrolera de Argentina comenzó en 1922 cuando el entonces presidente Hipólito Yrigoyen formó la compañía Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Con los pocos recursos que había este organismo tuvo un desarrollo bastante lento y en 1993 empezó la privatización de este complejo. Para 1999 Repsol compró YPF y se formó la compañía que conocemos ahora como YPF-Repsol y entonces se convirtió en una transnacional que tenía refinerías en distintas partes del mundo, una de las principales estaba en Cartagena, España.
Esto ha traído como consecuencia varias interpretaciones, especialmente tres: uno es el de los problemas internos que ha sido utilizado anteriormente por las juntas militares de Videla, Viola y finalmente de Leopoldo Galtieri. Entonces fue cuando se dio la guerra de las Malvinas, lo que unió al pueblo argentino, se olvidó de los problemas económicos, sociales e internos y ganó la opinión pública, hasta que a la pérdida de la guerra la decepción hizo que el pueblo argentino tirara del poder a las juntas militares. Muchos interpretan que los problemas internos especialmente económicos que han producido una cierta tensión social, pudieran ser la razón que llevó a la presidente Cristina Kichner a este proceso de expropiación.
Una segunda hipótesis que se esté manejando es que la compañía YPF-Repsol, el 7 de noviembre de 2011 en la provincia de Neuquen encontró un gran yacimiento de petróleo, el de Vaca Muerta, que naturalmente vendría a levantar la productividad y las reservas argentinas en una forma muy beneficiosa para el país. En ese lugar encontraron también rocas petrolíferas que se pueden procesar para obtener tanto petróleo como gas natural.
El problema es que para poder desarrollar este yacimiento se requiere de una gran cantidad de dinero, se ha hablado de alrededor de 20 mil millones de dólares para poderlo hacer. Tal vez esto fuera lo que hiciera que el gobierno argentino viera las limitaciones de la compañía española y empezara a buscar una forma de encontrar nuevas inversiones para el desarrollo de esta región. Por esto se sabe que representantes del gobierno argentino han estado en mesas de discusión con Chevron, Exxon, con Oxo Phillips, transnacionales norteamericanas y también con una canadiense de nombre Talismán.
La tercera hipótesis es que Argentina junto con el apoyo que ha recibido de Venezuela y Cuba y los países que integran la alianza bolivariana para los pueblos de América tiene un tinte un tanto diferente. Se trata de formar una alianza en la que juegue un papel importante Petrobras para mantener una independencia energética en la región, lo que traería a muy corto plazo una facilidad para buscar inversiones importantes en los proyectos de la Argentina. Si a esto agregamos la nacionalización que acaba de hacer el gobierno boliviano de la Red Eléctrica Española, la tercera hipótesis toma fuerza.
No ha sido un paso que haya encontrado un apoyo muy firme en algunos países especialmente en la Unión Europea, pero se dice que en la entrevista que tuvo recientemente Cristina Kichner con Barak Obama el planteamiento fue hecho y esto explicaría la reacción un tanto tibia que tuvo la secretaria Hillary Clinton cuando se dio a conocer la nacionalización de la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol.
Es natural que esa noticia haya tenido una gran repercusión en el mundo ya que los energéticos se convierten cada vez más en el centro de la política económica y hasta de la política internacional porque el desarrollo de los países depende en gran parte de su independencia energética. Si vemos las dos acciones juntas, la idea de que el grupo bolivariano está en un proceso de asegurar su futuro energético y que buscan asociarse con grupos más poderosos, que tengan capacidad económica para desarrollar su industria energética, nos llevaría a aceptar las doble hipótesis de fortalecerse como grupo regional y buscar mayores fuentes de financiamiento y por lo mismo nuevas alianzas




