“Fui el más contundente”, sostiene López Obrador en un mitin en el Zócalo del DF
Agencia Reforma
Ciudad de México
Andrés Manuel López Obrador afirmó que él ganó el debate porque fue el más contundente y el que demostró con argumentos porqué debe ser presidente de la República.
En un discurso que duró 7 minutos, los mismos que duró la lluvia, el tabasqueño pidió a sus simpatizantes aplicarse durante el resto de la campaña para llevar su mensaje de que él ofrece honestidad y no traicionar al pueblo.
“Se ganó ese debate y lo ganamos porque nos asiste la razón, porque ya no se puede mantener este régimen de corrupción, de injusticia, de privilegios; por eso ganamos porque tenemos argumentos, tenemos la razón, la contundencia, porque tenemos autoridad moral, pueden decir lo que quieran de nosotros nuestros adversarios pero nunca van a poder decir que somos incongruentes o que somos corruptos, esa es nuestra ventaja”, dijo.
El tabasqueño llegó acompañado de sus tres hijos y su esposa, quienes estuvieron con él en un pequeño templete instalado en medio de las dos megapantallas que colocó el gobierno capitalino para que ciudadanos vieran el debate junto a asistentes, que en su mayoría eran simpatizantes del tabasqueño y portaban banderas del PRD.
En medio de gritos de “presidente, presidente”, el tabasqueño aseguró que en el debate dejó claro quién representa la corrupción y el engaño, por lo que las televisoras y grupos de poder que apoyan a Peña Nieto no lograrán imponerlo.
“El pueblo va a estar a la altura de las circunstancias, todo depende de que se rompa el cerco informativo que existe para tratar de imponer al próximo presidente de México, no van a lograr ese propósito porque estos dos meses que faltan nuestros movimiento se va a abrir paso y va a llegar hasta los rincones más apartados de nuestra patria y la gente va a decidir por un cambio verdadero”, finalizó su discurso, al tiempo que también cesó la lluvia.
Pintan el Zócalo de amarillo
La multitud –en su mayoría perredista– congregada anoche en la plancha del Zócalo capitalino se convirtió en juez implacable durante el debate que sostuvieron los candidatos presidenciales.
Pintada de color amarillo, la gente le mentó la madre al priista Enrique Peña Nieto, chifló a la panista Josefina Vázquez Mota y se burló del aliancista Gabriel Cuadri.
Sin embargo, familias, militantes de asociaciones vecinales, estudiantes y comerciantes -estos últimos acarreados- hicieron vibrar la Plaza de la Constitución cuando intervenía el candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador.
A las 18:00 horas, decenas de sillas y dos pantallas gigantes lucían frente a la Calle 20 de Noviembre.
Los simpatizantes del tabasqueño llegaban lanzando arengas entre música de banda y cumbia.
Sonrientes, Ofelia y Honorata, ambas de más 80 años, pusieron a bailar a los seguidores de López Obrador con movimientos rítmicos.
“Hace seis años nos robaron la presidencia, ahora no lo van a hacer”, expresó Juana, sosteniendo una manta con la imagen de El Peje.
Quince minutos antes del inicio del debate, globos amarillos, banderas y propaganda del PRD, de Morena y del candidato al GDF, Miguel Ángel Mancera, inundaron el espacio.
Ambulantes de La Merced, del Eje Central y de Izazaga fueron ocupando los lugares para ver el evento, y más tarde recibieron tamales y atole.
“Si no veníamos, nos castigaban con una semana sin trabajo y luego qué comemos”, dijo Adriana, una vendedora de pantalones de mezclilla.
Otros asistieron por voluntad propia.
“Quería vivir este momento con la gente, sentirlo, además, hay que inculcarle a los niños la cultura de la participación, que se informen”, dijo Lizbeth, quien se trasladó de Iztapalapa al Centro Histórico con sus hijos de 9 y 5 años.
Cuando apareció la moderadora del debate, Guadalupe Juárez, los seguidores del tabasqueño centraron su atención en la megapantalla y aguantaron dos horas de lluvia intermitente y aire frío.
“¡Ponte a leer libros, mentiroso!”, gritaban a Peña Nieto.
“¡No te vayas a desmayar! ¿Paz? ¡No tenemos paz! ¿Pues en qué país vives?”, reprocharon a Vázquez Mota.
“¡Vete a tu combi! ¿Dónde está tu amiga, la maestra Gordillo?”, cuestionaron a Quadri.
Los tambores retumbaban y se escuchaban gritos de júbilo cada vez que la imagen de López Obrador aparecía en la pantalla.
El entusiasmo crecía cuando el candidato de la izquierda evidenciaba a Peña Nieto por su pasado corrupto o cuando el mexiquense titubeaba en sus respuestas.
“¿Dónde está tu tío (Arturo) Montiel?”, fue la pregunta que escuchó varias veces en el Zócalo.
El coro estalló al final del debate.
“Es un honor estar con Obrador ¡Presidente!, ¡presidente!”.
“Creo que, en propuestas, ganó Quadri. Josefina, muy nerviosa. Andrés Manuel se dedicó a hablar del pasado, y aunque tuvo pocas propuestas, fueron válidas
“Peña Nieto, muy infantil. No respondió preguntas y mentía cuando dijo que tenía poco tiempo, cuando tuvieron el mismo tiempo”, opinó la comunicóloga Miriam Ramos.
Antes de que López Obrador arribara al Zócalo, sólo habían quedado sillas y hojas de tamal.




