Consolidan la democracia luchas políticas más que el desarrollo económico: Wences
Raquel Santiago y Aurelio Peláez * El investigador de la Unidad de Estudios de Posgrado e Investigación de la UAG (UEPI), el ex rector Rosalío Wences Reza afirmó que las democracias se construirían más a partir de la existencia de movimientos civiles que en términos de sociedades económicas avanzadas.
Rosalío Wences, al exponer su trabajo Pobreza y democracia: ¿Una contradicción? El caso del estado de Guerrero, afirmó que los modelos de democracia son países como Inglaterra y Francia, “y entonces la pregunta es qué pasa en países pobres como la India, que desde su independencia ha mantenido un sistema electoral efectivo, con regiones, estados y provincias pobres como Guerrero. Y entonces la tesis va en el sentido que independientemente del desarrollo económico, el elemento fundamental en la consolidación de la democracia no es la riqueza, sino las luchas por la democracia como la lucha por los derechos como el de la tierra”.
Dijo que a pesar de la pobreza de los pueblos del sur, especialmente Guerrero, la cultura de resistencia política genera luchas, sobre todo ante la presencia de nuevas injusticias, que buscan construir una sociedad democrática, aseguró el investigador y académico Rosalío Wences Reza
En el 18 Conferencia Regional de la Cuenca del Pacífico, que se realiza desde el pasado miércoles en el hotel Hyatt Regency, se presentó la ponencia como resultado del trabajo de Rosalío Wences, Dulce María Quintero, Nicómedes Fuentes y Oscar Figueroa, de UEPI de la UAG, la conclusión es que ante los acontecimientos históricas de resistencia de los pueblos del estado de Guerrero –incluidas las luchas anteriores a la creación del estado–, demuestran una larga cadena de luchas frente a los despojos, la represión y la falta de libertades.
Wences Reza dijo que existe el sustento de una o varias culturas de resistencia política. “Es el largo peregrinar de estos pueblos en su lucha democrática. Estamos convencidos que en esas condiciones se explica por qué, a pesar de la pobreza de estos pueblos del sur de México, la cultura de resistencia política genera luchas, sobre todo ante la presencia de nuevas injusticias, que buscan construir una sociedad democrática”.
Pero reconoció que les falta todavía profundizar en el estudio de dichas culturas de resistencia política como tales, y no sólo el estudio de las luchas tan interesante en sí; así como abordar ese tema en la sociedad guerrerense contemporánea.
Aseguró que hay evidencias históricas importantes en el sentido de la amplia participación de los habitantes del territorio del actual estado de Guerrero en la construcción del México independiente, liberal y democrático.
¿Guerrero bronco?
Wences Reza dijo que desde los primeros pobladores del estado (yopes o tlapanecos, mixtecos, amuzgos, purépechas, nahuas) se suscitaron conflictos, aunado a la resistencia contra el imperio español ante la pérdida de sus tierras y de sus libertades.
Pero esta resistencia no es exclusiva de los mestizos, sino que también aglomera a negros que habían sido esclavos, filipinos y mestizos, quienes tuvieron que resistir la dominación durante la colonia. Al hacerlo construyeron culturas políticas basadas precisamente en esa resistencia, que encontró como aliado natural la sierra y la montaña.
Por eso, aseguró entre otras razones, aquí se peleó gran parte de la Guerra de Independencia, con Morelos, los Galeana, los Bravo, Vicente Guerrero; este último de descendencia negra, así como Morelos y Juan Alvarez.
El académico después mencionó sucesos que marcaron los conflictos nacionales como el Plan de Ayutla, con el cual se inicia la Guerra de Reforma, con Juan Alvarez a la cabeza.
También durante el porfiriato se registró una serie de conflictos sobretodo por el reparto de los terrenos comunales, bajo esas condiciones en la década de 1920 se originó la lucha de Juan R. Escudero en Acapulco y la Costa Grande, en términos de la organización gremial, obrera y campesina, la organización política en torno del Partido Obrero de Acapulco.
Para una apretada síntesis sobre movimientos armados, el investigador citó a Armando Bartra (2001:47) “la más temprana guerrilla posrevolucionaria la encabezan Alberto Téllez y Feliciano Radilla, quienes se alzan en 1924 en Atoyac; en 1925, en Tecpan, se remonta Valente de la Cruz y un año después agarran monte los hermanos Amadeo y Baldomero Vidales encabezando las huestes del Plan de Veladero, que desde 1926 hasta 1929 mantienen en ascuas a toda la Costa Grande”.
Sin embargo, habrá que agregar que durante los setenta años del dominio del PRI, también priistas guerrerenses se vieron obligados a resistir en varias ocasiones frente al poder central de la presidencia de la República. Debido a que el gobernador de Guerrero se nombra en el último año del sexenio federal, en muchas ocasiones el gobernador no fue del agrado del presidente entrante; y, de esa manera, vemos cómo se declaró la desaparición de poderes o la licencia del gobernador en turno, recalcando que en varias de esas ocasiones se sumó como factor determinante la protesta popular: Alejandro Gómez Maganda, Raúl Caballero Aburto, Israel Nogueda Otero, Rubén Figueroa Alcocer para citar sólo los casos de la década de 1950 a la fecha.




