CARTAS ( Considera aberrante que Camacho Solís sea candidato del PRD)
Señor director:
Mucho agradeceré la inserción de la presente en su prestigiado diario, en la sección de cartas, en torno de la designación de Manuel Camacho Solís para encabezar el cierre de campaña del PRD en este puerto.
Deseo primero pedir perdón a la memoria de Francisco Javier Ovando y a los más de 300 muertos sobre cuyas tumbas se ha construido nuestro partido, a sus familias ofrecerles miles de disculpas, y que nos perdonen también por permitir que quienes amparados en el gobierno de Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo, asesinos de tantos y tantos compañeros, hoy sean premiados con diputaciones del PRD, al cual tanto golpearon.
He tratado de encontrar la palabra, el nombre o calificativo a esta aberración y no lo encuentro, cómo les explico a mis hijos, que aquellos que tanto nos combatieran desde el gobierno, –que casi nos desaparecen en 1991–, comandados por Salinas de Gortari, hoy están en el PRD, cómo poder explicarles que a nuestros enemigos hoy debo decirles compañeros; cómo hacer para borrar de la memoria la sangre derramada por tantos hermanos de lucha; cómo aceptar a quienes todavía tienen las manos manchadas de sangre y por más que traten de limpiarse jamás lo van a lograr.
A nuestra dirigencia nacional le decimos que los guerrerenses tenemos memoria, que desde estas tierras surianas hemos escrito las más bellas páginas de nuestra historia nacional, que somos un pueblo con dignidad, con valor y con una fe inquebrantable. Si hoy, desde el centro pretenden entregar nuestras banderas de lucha a nuestros enemigos y a los que medran con el nombre de nuestro pueblo, les decimos que no lo vamos a permitir, a quienes compartan nuestros sentimientos les decimos que esta lucha apenas comienza.
Preferible es perder una batalla en la construcción de un país más justo, que entregar nuestra bandera de lucha a los asesinos de nuestros hermanos caídos. Sea cual fuere el resultado del próximo 6 de julio, nadie podrá borrar ya los errores de nuestros dirigentes nacionales.
Atentamente
Pablo Morales García.




