Comienza el gran juicio a asesores de la ex presidenta Bachelet por muertes en el tsunami de 2010
DPA
Santiago de Chile
La Justicia chilena inició ayer el esperado juicio contra asesores de la ex presidenta socialista Michelle Bachelet por su supuesta responsabilidad en la muerte de 156 personas durante el terremoto y tsunami de 2010.
“Cuando Michelle Bachelet, alrededor de las 8 de la mañana, dice que posiblemente hubo un tsunami en (la isla) Juan Fernández, mi hijo ya estaba muerto”, reclamó en el tribunal Claudio Ortiz, padre de un menor de ocho años fallecido en esa ínsula del Pacífico.
El ex viceministro del Interior, Francisco Rosende dijo sin embargo tener “la conciencia muy, muy tranquila”, al asistir al juicio, cuyo trasfondo son los comicios municipales de octubre y presidenciales de 2013, donde Bachelet es favorita, aunque no confirmó su candidatura.
Desde el oficialismo, complicado a su vez por el respaldo de sólo un 26 por ciento del presidente Sebastián Piñera, surgieron voces culpando directamente a Bachelet de los hechos.
“Existen testimonios que confirman que la respuesta de altas autoridades como los ex ministros de Defensa, Francisco Vidal, e Interior, Edmundo Pérez y la ex presidenta Michelle Bachelet no fue la adecuada”, señaló el diputado de Renovación Nacional, Frank Sauerbaum.
El juicio, cuya etapa acusatoria podría durar toda esta semana, busca determinar quiénes fueron responsables de la serie de errores que terminaron paralizando la respuesta oficial ante el tsunami.
Hasta ahora la fiscal del caso, Solange Huerta, exculpó a Bachelet de la serie de errores, pero apuntó a su viceministro del Interior y las fuerzas armadas bajo el mando de la presidenta.
“El viceministro del Interior tomó el documento fax de alerta de tsunami y no verificó que la alerta hubiere sido transmitida a la población civil”, denunció la prosecutora.
Además, recordó que la Armada avisó de la existencia de las olas gigantes y luego lo desdijo, mientras su actual comandante en jefe, Edmundo González, permanecía en su casa, sin llamar a la presidenta.
Aún más, los cuerpos militares, pese a las masivas compras de armas y equipos de Chile los últimos 20 años, tardaron horas en disponer de un helicóptero para que Bachelet volara a las zonas destruidas.
La inoperancia de los generales quedó además grabada en imágenes disponibles en Internet (http://www.youtube.com/watch?v=qLQ2sRPrsQA), donde se observa cómo le explican a la ex mandataria que no hay ningún problema, tesis respaldada por sus asesores en ese mismo video.
La fiscal del caso, Solange Huerta, denunció ayer que la serie de errores y fallas comunicacionales pudieron ser evitados, explicando que en la bodega de la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (ONEMI) había 12 teléfonos celulares.
Uno de los hechos más cuestionados, trasmitido además en vivo por televisión, es el momento en que la Armada comunica a Bachelet que no hay peligro de tsunami, cuando varias olas gigantes ya habían arrasado zonas costeras.
Además del ex viceministro Rosende, la otra implicada cercana a Bachelet es la periodista Carmen Fernández, ex directora de la ONEMI. Los otros seis acusados son funcionarios de rango medio o menor.
En paralelo a la investigación judicial, la Cámara de Diputados impulsa otra investigación política, en la que sectores oficialistas culpan directamente a Bachelet de los hechos.




