Convertir al pequeño agricultor en el eje de la política para el campo, plantea especialista
Karina Contreras
Lo que se ve es que no habrá una reforma profunda al campo, pero el eje central de dicha reforma debe ser el pequeño agricultor porque es el que genera empleo y produce alimentos, dijo el doctor en desarrollo rural por la UAM-Xochilmilco, Héctor Manuel Robles Berlanga.
Indicó que en el país no se le ve bien al pequeño agricultor, sin embargo es lo más importante en el país, donde en 7 de cada 10 productores –en Guerrero 9 de cada 10– tienen cinco hectáreas o menos, pero son los principales productores de alimento o al menos aportan el 39 por ciento de la producción de granos básicos.
Además los pequeños agricultores son los generadores de empleo, pues “el 60 por ciento del empleo familiar y contratado del país lo genera el pequeño agricultor”.
Y se va al 75 por ciento “si consideramos a los agricultores de diez hectáreas; de un millón 300 mil unidades de producción que existen, los pequeños agricultores son un millón, lo que quiere decir que son importantes para el país, producen alimentos, generan empleo y ese debe ser el eje central de la política pública, en eso tendríamos que concentrar nuestros programas”, planteó.
En declaraciones antes de participar en el segundo foro nacional Reforma del campo, soberanía alimentaria y derecho a la alimentación que se lleva a cabo en el centro de convenciones Forum Mundo Imperial de Acapulco, Robles Berlanga explicó que en la vertiente productiva cinco estados, donde está el 9 por ciento de los productores, se llevan el 42 por ciento del presupuesto, es decir, cuatro veces más de lo que son como productores y “en cambio la mayoría, como el caso de Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Puebla, se estarán llevando del 10 por ciento del presupuesto de la vertiente de competitividad”.
Agregó el investigador que a estos estados pobres nada más les llega el apoyo de la vertiente social como el programa Oportunidades, pero no se les ve como productores cuando ellos tienen tierra y podrán ser la base central de un gran programa de agricultura pequeña.
Indicó que la desventaja es que en algunos programas se da el apoyo en base a las hectáreas que se tienen, entre ellos Procampo o el Procafe, y eso hace que los que más tienen se lleven casi todo el presupuesto.
Agregó Robles Berlanga que una de las propuestas es que haya un tope en esos programas, pues ahora el 20 por ciento de los productores se llevan el 60 por ciento del presupuesto mientras que 80 por ciento el 40 por ciento, y lo que se está proponiendo es una reforma que sea de 20 hectáreas y así se haga una mejor distribución del presupuesto”.
Sobre cómo se ve la reforma al campo que se está planteando, respondió que como se tiene previsto “tendríamos que estar hablando ya de una reforma no profunda al campo, si no que va a ser un acuerdo entre los sectores que participan, que en principio estarían llegando a un acuerdo el 8 de agosto que es la fecha tentativa, en donde el gobierno y las organizaciones firmarían un acuerdo para poder presentar al Congreso en el mes de septiembre la reforma o el presupuesto que se requeriría para el campo”.
Propuso cinco acciones, la primera es reducir la oferta institucional, que está ahora dispersa en una cantidad enorme de programas, más de 150 programas, y “concentrarla en un gran programa de agricultura pequeña, eso primero generaría una sola ventanilla y no varias que a los campesinos les generan muchos gastos y trámites para ir a cada una de las secretarías”.
El segundo sería articular la política social con la política productiva porque actualmente a la mayoría de los agricultores se le dan apoyos sociales como Oportunidades, Adultos Mayores, y se le da muy pocos apoyos productivos.
El tercero es a partir de la organización buena o mala que se tiene, en el ejido y en los pueblos, y el cuarto es garantizar una asistencia de fuerza técnica que actualmente no se da y de financiamiento, pues el “7 por ciento de los productores reciben financiamiento y el otro 93 no recibe, no pueden producir”.
El quinto elemento es acabar con la regresividad de los apoyos, porque actualmente la mayoría de los productores casi no reciben apoyos y solamente una pequeña fracción localizada en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas recibe la mayor parte del presupuesto de la vertiente productiva.
Se debe a que la idea que “ha prevalecido en los ministerios de agricultura del país es que la agricultura grande es la que produce los alimentos y vemos mal a la agricultura pequeña y por eso estamos planteando ese cambio, la agricultura pequeña es mucho más importante, es la característica de nuestro país y es lo que estamos planteando y esperemos que el gobierno lo vea”.




