Con tapabocas van seguidores de Landín a una diligencia este viernes en la Junta
* Sólo dos trabajadores apoyaron a Mario Puertos * Esta vez los policías se quedaron afuera de las oficinas
Después del conato de enfrentamiento en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) entre seguidores del actual secretario general de la Sección 34 de la CTM, César Landín Pineda, y los de Mario Puertos Castillo, quien impugnó al representante sindical, en la diligencia de ayer no se suscitó ninguna intervención policiaca.
Mientras, los trabajadores de Landín acudieron al lugar con tapabocas, como “una medida preventiva”, dado el antecedente del día anterior, cuando los policías dispersaron a los inconformes con gas lacrimógeno.
Ayer a las 13 horas se llevó a cabo la diligencia ordinaria, como parte del proceso de revocación de César Landín de su cargo sindical en la Sección 34 de la CTM, a la que no asistió su antecesor, Mario Puertos, quien hace año y medio interpuso la demanda.
La única novedad de ayer fue que unos 100 simpatizantes del secretario general impugnado acudieron a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje con tapabocas, después de que el jueves los policías preventivos esparcieran gas lacrimógeno para evitar un enfrentamiento entre ambos grupos, aunque no hubo heridos.
A las oficinas de la JLCA se presentaron sólo dos trabajadores para ratificar su apoyo a Puertos Castillo, y faltaron 13 sindicalizados más por comparecer.
Entre sus argumentos para convocar a nuevas elecciones, Mario Puertos dijo que cuenta con el apoyo de 150 de un total de 350 trabajadores.
Al exterior de las oficinas se quedaron los doce policías preventivos solicitados por la JLCA para mantener el orden. La exclusión de la fuerza pública fue uno de los acuerdos del titular de la dependencia, Abad Gerardo Orozco, con César Landín, y con esto concluyó el cierre de las oficinas, que duró tres horas y media el jueves.
César Landín dijo que Abad Gerardo Orozco es el principal responsable del pleito del jueves, porque “si no hubiera llamado a la policía no hubiera pasado nada”, y reiteró su acusación contra los agentes al asegurar que fueron ellos quienes comenzaron la agresión. (Raquel Santiago Maganda).




