Regresar la confianza al PRI, pide Ochoa en recorrido por mercados
* Notable, la ausencia de propaganda perredista en los mercados Central, de La Progreso, de La Laja y La Garita
Aurelio Peláez * “Los del PRD ya son como era antes el PRI, creen que van a ganar y pecan de soberbia”, comenta el candidato priísta a la diputación federal por el distrito 10, Jorge Ochoa Jiménez, en una parte del recorrido que ayer realizó por los mercados Central, de La Progreso, de La Laja y La Garita. Y es que como confiados en ganar la diputación –según sus encuestas– el equipo perredista parece haberse retirado de la campaña en una de las plazas tradicionales, los mercados, que es como la medida del pulso de las preferencias electorales.
Ayer el equipo del PRI se encontró con que la plaza perredista en los mercados se la habría quedado el candidato de Convergencia, Luis Walton.
Sin los grandes aparatos de campaña de otros tiempos, Ochoa visitó los mercados para el saludo de mano en mano a locatarios y clientes. “Ya dimos la oportunidad a la alternancia, ahora les pedimos que nos regresen su confianza”, les decía.
En el Mercado Central inicia ayer campaña acompañado de una banda de música de viento, el chile frito. Son poco después de las diez de la mañana y ya se dio la venta fuerte, la de los madrugadores. Le acompaña el ex regidor Margarito Larumbe, con liderazgo en parte de la central de abasto por el sector popular del PRI. Otro grupo es el del cetemista Eloy Polanco, quien no asiste. Un tercero se agrupa en torno a María del Carmen Román, quien ha respaldado las campañas de Zeferino Torreblanca por el PRD, y quien desde la elección de presidente municipal pasada se sumó a Walton. Propaganda del PRI y de Walton es la que se ve en el recorrido del candidato priísta, quien lleva como comitiva una decena de personas, entre ellos su suplente, Irma Ferrusca, y su esposa Ady.
En procesos pasados, los mercados fueron lugares de visita de rigor de candidatos perredistas, entre ellos Zeferino Torreblanca, quien aguantó los primeros desaires y pullas, y Alberto López Rosas, que cosechó la nueva popularidad perredista. Pero al menos en el distrito 10, Irma Figueroa no los tiene en agenda, y el saldo se ve en la ausencia de su propaganda en estos centros de abasto.
En el mercado de La Progreso, Baldemar Casarrubias, el líder que recibió a Jorge Ochoa, afirma que los locatarios aún mantienen bien puesta la camiseta tricolor. “Somos priístas de hueso colorado”. Propaganda actualizada del PRD no se ve, y sus espacios los ocupa ahora la de Convergencia. “Aquí había dos o tres perredistas, pero ya se pasaron con Walton”, dice el mismo Baldemar.
Ochoa estrena estos días un nuevo jingle para su campaña, que va anunciando la camioneta de sonido de avanzada, una versión de A quien le importa, de Alaska, que actualizó Thalía: “A quién le importa lo que otros hagan,/ a quién le importa lo que otros digan,/ yo soy del PRI, nunca cambiaré,/ y así seguiré…”.
Pero la camioneta se queda afuera de los mercados, y adentro ya sin chile frito, no falta quien se extrañe de ver a un candidato priísta sin la bulla tradicional: “¿No trae porra?”, le pregunta doña Feliciana Bedolla, en el mercado de La Laja, quien se presenta como “priísta de toda la vida”. Sí traemos, dice Irma Ferrusca, y arenga a la comitiva, que suelta una media porra.
“Avisen antes, pa’ organizarnos”, reprocha antes un comerciante, que recuerda ser amigo del candidato priísta desde hace 30 años. El mercado está semivacío de clientes, en parte por ser mediodía, y también “porque no hay ventas”, afirma Honoria Cisneros, que vende pescados y no cuenta con local, y dice que recién le hablaron por teléfono y le preguntaron por quién votaba: “Yo les dije que tengo 60 años siendo priísta”.
Luego otra queja de un priísta que reclama el abandono del partido, y afirma que “en este mercado la mesa directiva ya acordó con Walton, y Margarito lo sabe”, le dicen a Larumbe, quien fue el único líder que anduvo con Ochoa por estas plazas antes de dominio abrumador priísta.
Ahora, luego de varias derrotas consecutivas .-dos presidencias municipales y diputaciones federales y la presidencia de la República misma- los priístas se ven desorganizados. Por eso el exhorto de Jorge Ochoa a los propios priístas: “Hay que regresarle la confianza que siempre se le tuvo al PRI”. Quizá animada por ello, Guadalupe Gómez, en su fonda, le ofrece una comida gratis luego de que gane.
Jorge Ochoa cuenta que acelerará el paso de la campaña, y confía en recuperar para el PRI el distrito 10. De las encuestas presentadas por el propio PRD, y que dan a su candidata Irma Figueroa hasta 20 puntos porcentuales de ventaja sobre el priísta, sostiene que “esas encuestas son desacreditadas por los propios perredistas, que no creen en ellas, para mi la que vale es la del 6 de julio”.
En tanto, parece que lo que queda al priísta es remachar lo que parece una militancia suelta, que ha perdido algo de su confianza en el Revolucionario Institucional.




