Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Arturo Martínez Nateras

FABRICA DE LETRAS

  10 de junio

El 10 de junio de 1971 desencadena la oleada de la guerrilla urbana más importante del siglo XX. La represión en contra del movimiento estudiantil que iniciaba su recuperación fue el detonante. Esa misma noche se reunieron “los procesos“ –como se denominaba al grupo que encabezado por Raúl Ramos Zavala estaban en ruptura definitiva con la Juventud Comunista de México. Ellos todavía dudaban de la toma de las armas, aún cuando ya habían creado una amplia red de alianzas. Pretendían evadirse del militarismo y la situación no parecía clara sobre todo por el ascenso de la lucha de masas en la universidad de Nuevo León que significó un triunfo contundente impidiendo la Ley Elizondo, forzando la salida del ex gobernador.

La recuperación del movimiento estudiantil en el DF era un signo promisorio. La mera solidaridad con Nuevo León fue rebasada. Los líderes sentían la coyuntura para iniciar una nueva fase de acciones y movilizaciones; de facturar agravios. Habían vuelto los dirigentes autoexiliados y quienes no aceptamos salir del país seguíamos en Lecumberri. Por esos días María de la Luz Núñez Ramos vivía con Raúl Ramos Zavala y Victoria Montes, en la calle Medicina, cerca de la CU… Ella junto con Yolanda Gaytán, desde Lecumberri, llegaron a San Cosme y salieron ilesas refugiándose en casa de la madre de Vicente Villamar…

Indignados, heridos, desesperados, Raúl y sus compañeros, después de la masacre, decidieron reunirse con los jóvenes cristianos de la OCU (Organización Cristiana Universitaria) que dirigía Ignacio Salas Obregón. El encuentro se realizó en México, DF cerca de la diez de la noche, en la calle Vía Láctea, en una biblioteca de la Ibero, allá por Churubusco y Ermita. Alguno de los sobrevivientes me platicó de la presencia de Dulce María Sauri Riancho.

Los jóvenes encabezados por Raúl Ramos Zavala decidieron pasar a la clandestinidad y a la acción armada. Se inició así el tiempo de una intensa y organizada ofensiva de una guerrilla urbana nacional y coordinada; con objetivos claros y mandos definidos. Cientos quizá miles de jóvenes ofrendaron su vida por la revolución, por el socialismo y por la democracia. Muchos más perseveraron en la lucha de masas con un valor por lo menos similar. Destacó el papel de Joel Ortega, de Raúl Moreno Wonche, de Pablo Gómez, de Ramón Cárdenas; de Jaime Kravsov, de las Gómez y de los Terán… De una pléyade de muchachos socialistas de diferentes corrientes.

La represión del 10 de junio es uno más de los crímenes de Estado cometidos desde y con el poder del Estado. La responsabilidad histórica, política, moral, jurídica, la verdad ha sido más que demostrada y está acreditada en los papeles de Lecumberri. La Fiscalía Especial está atorada en espera de que la SCJN defina los términos de la prescripción de los delitos de Estado.

¿Qué carajos esperan para consignar a Luis Echeverría Alvarez? Yo estoy en espera de que me fijen fecha para ampliar mi denuncia y aportar las nuevas evidencias que me he encontrado en el Archivo General de la Nación.

El 10 de junio es referente obligado para fincar la responsabilidad del Estado mexicano como culpable que conspiró, provocó, reprimió, asesinó y actuó con premeditación, alevosía y ventaja pretendiendo, ahora sí, aniquilar al movimiento estudiantil y amedrentar a las oposiciones. Mataron pero fracasaron.

Cajita de Olinalá

1. Mario Lucena murió acribillado en Acapulco. Ignoro y no quiero saber nada de las oscuras circunstancias, pues hace mucho dejamos de vernos. Mario Lucena desempeñó un papel fundamental en la lucha contra el caciquismo en El Paraíso.

Él con los otros dos marios: Valdez Lucena y García, fueron los promotores originales de la candidatura de María de la Luz Núñez Ramos a la alcaldía de Atoyac hace ya y apenas diez años.

2.- Alfonso Borja Hernández, manager del Returns Department, Consortium Book Sales, en Minnesota, a propósito de mi entrega sobre un acuerdo migratorio con Estados Unidos comenta en un correo electrónico que en ese estado “también hay una gran comunidad de gente de México y especialmente de Guerrero”, y destaca que en los 15 años que lleva viviendo allí “nunca había visto demasiada gente como la que hay ahora”.

Por eso indica que “es triste que el gobierno de México no se preocupe para tener un consulado en el estado de Minnnesota”, donde según un periódico local viven 95 mil mexicanos. “Me sorprende la falta de ética profesional del gobierno de México ya que no tiene idea de cómo tratar a sus conciudadanos que están de este lado”.

Luego dice que tienen que viajar a Chicago para tramitar algún documento (pasaporte, matrícula o permiso para un carro) “y todo ese dinero que se gasta se podría ahorrar y así poder enviar un extra para nuestros familiares”.

El señor Borja termina diciendo que “tenemos que seguir luchando en contra de una política muy mala por parte del gobierno, que no tiene la suficiente educación e interés en sus propios conciudadanos que radican de este lado”. Su corre electrónico es [email protected]  [email protected]   http://es.geocities.com/amnateras

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