Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Poca asistencia de pepenadores en la visita de brigada médica a Paso Texca

 Nelly Bello * Luego de 40 años de dedicarse a la pepena de basura en los depósitos para los desechos sólidos que ha tenido el ayuntamiento, María de Jesús Vargas Arellano, de 67 años de edad, recibió atención médica y le diagnosticaron artritis reumatoide.

Además del dolor e hinchazón en la parte baja de la espalda y en ambas rodillas, a doña Chuy le atemorizan las manchas negras que le salen en los brazos cuando se expone al sol. “Me han dicho que no es grave; una doctora del Centro de Salud me dijo que es por el sol y por el polvo que hay aquí (en el relleno sanitario), y porque me rasco”.

Ayer por la mañana, tres médicos de la Dirección Municipal de Salud estuvieron en el relleno sanitario en Paso Texca, para dar atención médica a los pepenadores. Acudieron pocos al llamado, y los líderes de los pepenadores adujeron que era por la lluvia.

Doña Chuy llegó minutos después de las 10 de la mañana, en un camión de volteo y con otros veinte pepenadores que dirige Bernardo Estrada Villanueva, de la Unión de Pepenadores del Estado de Guerrero, quienes trabajan cada tercer día. Aunque debía saltar la pared del camión y bajar por los estrechos peldaños, auxiliada por una silla lo logró y de inmediato se formó para exponer sus dolencias.

Antes de ella, otros pepenadores con hongos en los pies o gripe explicaban sus males.

Mientras esperaba, la anciana recordó que en 40 años de labor nunca sufrió enfermedades “que no fueran por trabajar”, así justificó los hongos o las gripes frecuentes.

En la pepena conoció a don Arnulfo Jiménez, su esposo, de 72 años, con quien lleva 40 años de casada y quien no pudo asistir a la brigada por una dolencia en la espalda, “y por la edad”. Recordó que se dedica a escoger entre la basura lo que pueda vender y lo hace desde que el basurero estaba en la colonia Progreso. Dijo que conforme cambiaron el sitio, ella fue siguiendo el lugar.

Indicó que para ella ya no es productiva la pepena, ya se cansa y la artritis limita sus movimientos; “los jóvenes sacan más, ellos caminan el doble de lo que yo puedo”.

Ahora vive en la colonia Loma Larga, donde todas las mañanas, a las 6, llega el camión de volteo por ellos para trasladarlos a Paso Texca, donde pasa 12 horas y después a las 6 de la tarde el mismo camión los regresa a su casa.

El médico Jorge Manuel Salgado Ramírez explicó que además de vitaminas para la desnutrición, llevaban medicamento gratuito para la atención de enfermedades comunes en el relleno sanitario, como afecciones respiratorias, de la piel y el estómago, sin descartar las enfermedades venéreas.El módulo se instaló cerca de las oficinas de la empresa que maneja el relleno sanitario, y se retiraría a las 2 de la tarde.

468 ad