Más fluidez de tráfico, menos accidentes y bajas ventas dejan los cambios viales
Xavier Rosado * El sábado 24 de mayo los sentidos de las calles José Valdez Arévalo y 5 de mayo, en las colonias centro y Petaquillas del puerto, fueron modificados con el propósito de crear una vía alterna hacia la Quebrada.
Estas calles forman parte del plan de ordenamiento de la ciudad del presidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas, en el que se propone agilizar la circulación vehicular en el puerto.
La medida es para facilitar el acceso directo de Cuauhtémoc hacia la Quebrada y Caleta, el cual empieza en la calle José Valdez Arévalo (junto al Centro Médico), llega a las siete esquinas y continúa por la avenida 5 de mayo, cruza Cuauhtémoc hacia la calle Progreso y Lerdo de Tejada hasta llegar a la Quebrada.
Sin embargo, a 10 días de que se tomó esta medida, en el centro de la ciudad existen opiniones divididas en cuanto al funcionamiento de esta nueva vialidad, a pesar de que el tránsito, se ha visto mejorado, sin tantas aglomeraciones, en la avenida Cuauhtémoc, y en Tadeo Arredondo, calle transversales a Valdez Arévalo.
Una mejor vialidad
La esquina de Cuauhtémoc y la vía rápida, sobre todo en dirección al centro se observó fluida el lunes a mediodía, debido a que ya diversos autobuses y colectivos en las rutas que van hacia Renacimiento, Zapata, la Garita y el Coloso, han encontrado un desahogo en Valdez Arévalo, para salir hasta Cuauhtémoc.
Sin embargo, los usuarios de estas rutas aún no se acostumbran a este cambio y se encuentran desorientados al no poder tomar el autobús en los sitios habituales.
Para ayudar a disminuir la confusión, unos 20 elementos –a pie y en patrullas– de Tránsito, están apostados en las zonas de mayor confluencia vehicular, para informar a los conductores sobre la nueva disposición.
La comandante del escuadrón femenil de la secretaría de Protección y Vialidad, Elvia Molina Ramos opinó que “es cuestión de que la gente se acostumbre” para que todo vuelva a la normalidad.
“Aquí (en la esquina de Valdez Arévalo y Tadeo Arredondo), va a ser necesario poner un semáforo, porque hay mucha circulación hacia el centro y hacia la Costera y es un crucero que va a estar propicio para los encontronazos”, opinó la agente.
La medida también ha tomado por sorpresa a los diversos comerciantes instalados, cuyas opiniones se encuentran divididas, según les haya beneficiado o afectado el cambio de circulación.
“Ahora vamos a vender cacahuates”
El mecánico Jesús Flores Sánchez, lleva más de 40 años trabajando en la calle de Valdéz Arevalo y dice que este cambio es el primero que hacen en todo el tiempo que lleva instalado en este taller, que por cierto, ha rentado durante cuatro décadas a los descendientes del doctor José Valdez Arévalo.
Es por eso que llamó a su taller Servicio Electromecánico Automotriz, Valdez, sin embargo, comentó que este cambio de circulación, sí afectó considerablemente a su negocio, sobre todo porque ahí mismo, atienden otros dos mecánicos, uno especializado en hojalatería y pintura y otro en autoelectrónica.
“Tenemos 40 años así, trabajando en este lugar y pues de aquí hemos podido mantener a nuestras familias, pero ahora sí quién sabe qué vamos a hacer, ya no podemos atender a nuestros clientes sobre la calle, lo más seguro es que nos vayamos a vender cacahuates”, dijo el mecánico.
El problema para este taller es que, el reglamento de tránsito menciona que los vehículos en las calles de un solo sentido sólo podrán estacionarse en la acera sur de la calle y ahora, con la nueva medida, los autos no podrán parar frente al taller.
“Ahora se tienen que ir a la calle de enfrente, pero también allá hay una vulcanizadora y pues también necesitan que se estacionen ahí sus clientes y no van a querer que arreglemos allá nuestros carros”, dijo el mecánico.
También expresó que antes del cambio, ganaban entre 250 y 300 pesos diario y que ahora, lo máximo que llega a ganar son 100 pesos.
“Nada más se paran tantito los coches para que les demos un presupuesto y luego luego empieza la patrulla a joder para que circulen, así no podemos trabajar”, dijo.
Agregó que a pesar de que cuentan con espacio en su taller para un automóvil, no es suficiente para los tres mecánicos que laboran en ese mismo negocio.
Por su parte, el propietario de la tienda de artículos deportivos Deportebrac, Nicolás Bracamontes Tejada, vecino del mencionado taller mecánico, mencionó que el cambio de circulación le benefició debido a que el frente de su negocio siempre estaba oculto por todos los autos que se estacionaban para ser reparados en el taller mecánico.
“Además se desahogó la calle; aquí en la esquina siempre había embotellamientos y ahora fluye más el tráfico. Nada más de aquí a la Cuauhtémoc duraba la filota de carros”.
Otro negocio afectado en la calle Valdez Arévalo fue la Vulcanizadora Le Mans, cuya propietaria, Imelda Hernández Hernández, mencionó que en su negocio han disminuido los ingresos debido a esta modificación en el sentido.
“Es que nuestros clientes, como ya pasan muy rápido por aquí enfrente, ya no se detienen. Antes todos estos amarillos (señala hacia la calle) pasaban a la talacha aquí en el negocio, porque aquí se daban la vuelta hacia Cuauhtémoc, pero ahora ya no se meten. Si antes sacábamos hasta mil 200 pesos, lo más que he sacado en estos días ha sido 700”.
Agregó que espera que sea temporal esta situación, en lo que la gente y los choferes de los colectivos, se acostumbran al cambio.
Por su parte, el propietario de la rosticería Toñito, Jesús Soriano Albarrán dijo que el cambio le benefició debido a que en esa esquina, daban vuelta los camiones urbanos hacia la Costera y siempre se hacía un embotellamiento en la esquina, “hasta se subían a la banqueta, antes había hasta dos choques diarios, ahora ya no chocan”, indicó.




