Detienen a un policía auxiliar y a un guía de turistas por el asesinato de un taxista
* Sin orden de aprehensión, en el interior de su domicilio y con agresiones contra familiares, fueron arrestados por judiciales, denuncian los padres del agente Hamurabbi Caro Quiñones
Alfredo Mondragón * Agentes de la Policía Judicial del Estado (PJE), de Ciudad Renacimiento, detuvieron a un policía auxiliar del estado y a un guía de turistas, ambos hermanos, como presuntos responsables del asesinato a balazos del taxista Israel Santiago Lucas, ocurrido el pasado 12 de abril en el retorno de la colonia Vacacional.
Pero los padres de ambos hermanos, al término de una conferencia de prensa de ayer, se acercaron a los reporteros y manifestaron su inconformidad porque –dijeron– se detuvo a sus vástagos sin orden de aprehensión, en el interior de su domicilio, y que los agentes golpearon a toda su familia, incluso a sus nietos.
Los detenidos son el policía estatal Hamurabbi Caro Quiñones, de 23 años de edad –quien tiene órdenes de aprehensión por varios delitos–, y el guía de turistas Moisés Caro Quiñones, de 22 años, con domicilio en calle Benito Juárez de la colonia Leyes de Reforma, ubicada por las inmediaciones de Ciudad Renacimiento.
El comandante Humberto Velázquez Delgado, en conferencia de prensa dijo que ambos hermanos fueron detenidos ayer por la madrugada, con una orden con oficio número 1113, de fecha 22 de mayo, por el agente del Ministerio Público de la colonia Zapata, Jorge Rafael Reyes Serrano.
El jefe policiaco explicó que durante el arresto los agentes decomisaron una pistola calibre 38 especial, matrícula ilegible, a Hamurabbi Caro, arma presuntamente utilizada en el asesinato del ruletero Santiago Lucas, por el “simple hecho de que se negó a proporcionarles el servicio”.
Velázquez Delgado agregó que tras revisar los archivos de la Procuraduría descubrieron que Hamurabbi Caro cuenta con una orden de aprehensión del juez noveno Filomeno Vázquez Espinosa, por el delito de violación en agravio de una ama de casa.
Además tiene una orden de retención de la Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos Sexuales, número 051, por el delito de tentativa de violación y robo en agravio de una estudiante; asimismo está relacionado en la averiguación número 2006/95, por el delito de robo y lesiones en agravio de Armando Salgado.
Al terminar la conferencia, los comerciantes Gabino Caro Ocampo y María del Carmen Quiñones se acercaron a los reporteros y denunciaron que sus hijos fueron detenidos arbitrariamente, e incluso que a sus nueras y nietos también los agredieron los judiciales.
Gabino Carro narró que la madrugada del viernes, a bordo de su vehículo salió a buscar a uno de sus hijos porque lo mandó a comprar refrescos, cuando un vehículo de la Judicial le cerró el paso y “me subieron con lujo de violencia, me esposaron, me aventaron como todo un delincuente, con palabras altisonantes”.
A pesar del agravio, Gabino Carro dijo que su inconformidad se debe a “la forma en que los judiciales se metieron a mi casa por las puertas de atrás y delante; estaban las familias de mis hijos, estaban como ocho de mis nietos y los niños se espantaron al verlos entrar con armas, cortando cartuchos, golpeando y empujando a todo mundo”.
El comerciante indicó que en ese momento los judiciales no mostraron orden de detención ni de cateo domiciliario, “pero me hubieran golpeado a mí, no a mis nietos que son unas criaturas; a otro de mis hijos le dieron pistolazos en las costillas, ellos son los que hacen delincuentes de gente inocente”.
Reconoció que sus hijos, han estado involucrados en delitos: “no lo digo por mis hijos y tampoco acepto que son unas blancas palomas, pero sólo pido que se actúe conforme a derecho; los están acusando de un asesinato, no lo sé. Cuando estaban más chavos hacían travesuras y quizás después se convirtieron en delitos, pero ya los pagaron y ahora son gente de trabajo”.
Por último, el comerciante dijo que no presentará una queja o denuncia contra los judiciales porque “no va a prosperar. Los abogados cobran y no tengo dinero, apenas y tengo dinero para comer. Es echarle a lo perdido, por eso le pido a la prensa que sea honesta y escriba la noticia tal como es, que ayuden al pobre, que no tiene para la justicia”.




