Dejan en Papanoa, Tecpan, dos cadáveres encajuelados; tienen señales de tortura
Redacción
Dos de los tres hombres que fueron ejecutados y sus cuerpos abandonados en una camioneta sobre el camino de terracería que conduce a la comunidad Zacualpan, en el municipio de Atoyac de Álvarez, fueron identificados por sus familiares, informaron fuentes policiacas oficiales.
Los cadáveres fueron encontrados a las 10 de la mañana del domingo a un costado de una camioneta; los tres tenían el tiro de gracia en la cabeza.
Fuentes policiacas informaron ayer que dos de los hombres fueron identificados por sus familiares como Benjamín Valle Rendón, de 40 años de edad; y Francisco Javier Ocampo Martínez, de 32 años, ambos vecinos de la comunidad San Luis la Loma, del municipio de Tecpan de Galeana.
Por otra parte, las mismas fuentes dieron a conocer que la noche del lunes, en la comunidad Papanoa, municipio de Tecpan de Galeana, los cadáveres de dos hombres fueron encontrados en la cajuela de un vehículo; ninguno fue identificado.
De acuerdo a la información oficial, el hecho ocurrió a las ocho de la noche del lunes, en la citada comunidad, a orillas de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, a la altura del restaurante el Amate.
Los cadáveres estaban en la cajuela de un Nissan Tsuru rojo abandonado. La fuente reveló que los dos cuerpos estaban atados de pies y manos y con visibles huellas de tortura.
Según la información, el primer cadáver era de piel blanca, de 1.60 metros de estatura, complexión delgada y de unos 25 años de edad; vestía una playera blanca, bermuda café a cuadros, cinturón de piel negro, con las manos atadas hacia atrás con cinta de trapo color rojo y una agujeta negra; los pies estaban atados con tela roja y los ojos tapados con cinta canela; tenía un balazo en el tórax.
El segundo cuerpo era de complexión robusta; de tez morena clara; de 1.60 metros, de aproximadamente 20 años de edad; vestía playera blanca, pantalón de mezclilla azul, cinturón tejido de hilo azul y un boxer negro; tenía las manos atadas hacia la espalda con una cinta de trapo roja y los ojos tapados con cinta canela; a tenía dos balazos en el abdomen.
Debido a que ninguno de los dos cuerpos traía algún documento que revelara su identidad, fueron trasladados a la funeraria habilitada como Semefo en la comunidad San Luis la Loma sin ser identificados.




