Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Juan Angulo Osorio

QUINTO MUNDO

* Empresario-político-empresario 

El presidente de la delegación estatal del PAN, Francisco Rodríguez Otero, dice que no debe verse con suspicacia que practique su doble condición de empresario y dirigente de un partido político. Pero la suspicacia es inevitable. No es ilegal, pero se ve mal, y en nada ayuda –al contrario– a la modernización de las relaciones políticas en Guerrero.

Lo correcto sería que mientras Rodríguez Otero se desempeña como dirigente de un partido político, no intervenga para nada en los negocios de la familia, al menos no de un modo tan ostensible.

No me imagino yo al presidente nacional del PAN, Luis Felipe Bravo Mena, inaugurando alguna promoción de su negocio personal –suponiendo que lo tenga– e invitando a la ceremonia al presidente de la República Vicente Fox y al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.

Eso por un lado. Por el otro, la suspicacia aumenta cuando se ve que el dirigente del PAN Rodríguez Otero no pierde oportunidad para elogiar al gobernador priísta René Juárez Cisneros y para atacar al alcalde perredista de Acapulco Alberto López Rosas. Ya hay panistas que ven eso mal, y no están seguros de que sea una estrategia que convenga incluso a los intereses de su partido, que pierde así en imagen como un partido opositor serio.

Hablando de panistas, aprovechamos para enviar un abrazo solidario al coordinador de los diputados de ese partido en el Congreso local, Max Tejeda Martínez, por la sentida muerte de su esposa Shirley Nichols Nelson de Tejeda. 

Desayuno con el Presidente 

Comparto en su totalidad la reseña del periodista J. Jesús Blancornelas sobre el desayuno del presidente Vicente Fox con directores de medios de los estados, que aparece en esta misma edición.

Tiene particularmente razón cuando pugna por un mayor acercamiento de la cabeza del gobierno federal con los periodistas de los estados de la federación. No es suficiente con las versiones estenográficas, ni con la información que se nos proporciona ahora mediante la pagina webb de la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia de la República, a cargo del suave político panista Rodolfo Elizondo.

La federación no puede abdicar de sus responsabilidades hacia los estados de la república so pena de conservar un statuo quo que fortalece a caciques y a gobernadores que creen que son su feudo.

Si el Presidente de la República abre en su agenda un espacio para periodistas de medios locales que le pregunten durante sus giras sobre problemas locales, presionaría fuertemente a autoridades incompetentes que ven el cargo solamente un medio para el enriquecimiento personal. Y evitar esto es también responsabilidad del presidente como representante del Estado que, se supone, ve por el interés general de la nación y no por el de algunos políticos impresentables.

En el mismo sentido puede hablarse de la petición que hizo el propio Blancornelas, de que los agravios contra periodistas fuesen automáticamente atraídos al fuero federal. Es que los gobernadores hacen de las suyas y controlan la procuración y la administración de la justicia, dijo más o menos el afamado periodista en el desayuno del viernes pasado, sentado a la vera de Elizondo que estaba sentado a la vera de Fox.

Un pilar de cualquier democracia es la libertad de expresión, y es obligación del Estado mexicano –en este caso representado por el gobierno federal– velar porque se respete y que no sea pisoteada por fuerzas locales que frenan la modernización del país, como ocurre en Guerrero.

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