Intentan policías de la UPOEG desarmar a estatales que resguardan a dirigentes me’phaa, acusa la OPIM
El secretario de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), Cuauhtémoc Ramírez Rodríguez, denunció que de forma abusiva y “nada más por que se les pegó la gana” más de 35 policías ciudadanos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) trataron de desarmar a los dos policías estatales que lo resguardaban a él, a la presidenta Obtilia Eugenio Manuel y a sus cuatro hijos, además de que los rodearon y apuntaron directamente.
“El gobierno del estado es responsable de que puedan suceder ese tipo de cosas porque ha estado tolerando a la gente de la UPOEG porque son gente que les está sirviendo ahorita al gobierno del estado, igual que también alguna gente de la CRAC”, señaló, y pidió que el gobernador, Ángel Aguirre Rivero, les ponga un alto porque la delincuencia ha repuntado en Ayutla.
En una llamada a la Redacción de El Sur, dijo que cerca de las 9 de la mañana de ayer en una gasolinera de Ayutla mientras la familia cargaba gasolina, más de 35 policías ciudadanos armados llegaron en dos camionetas y un taxi directamente a desarmar a los dos policías estatales que resguardaban su camioneta en una patrulla por las medidas provisionales que recomendó la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) en 2009.
Contó que tuvo que bajarse de su camioneta para hablar con los integrantes de la UPOEG, que antes ya habían visto a los policías estatales mientras él ponía aire a las llantas pero se fueron y regresaron hasta que se iban, y que desde que llegaron bajaron de los vehículos apuntándoles y rodeándolos en la gasolinera.
Dijo que les explicó que los policías estatales los estaban resguardando por las medidas cautelares pero que eso no les importó e insistían en desarmarlos diciendo que acordaron con el gobierno del estado que no debía haber encapuchados en Ayutla, lo que Ramírez Rodríguez negó porque solamente llevaban lentes oscuros pero no capuchas ni tenían los rostros cubiertos.
Se quejó porque los integrantes de la UPOEG también “son delincuentes” porque muchos se han metido en la agrupación, que no trabajan, que él conoce, tiene pruebas y nombres de quienes han extorsionado a las personas, y ejemplificó que a un señor de 80 años lo detuvieron acusado, sin pruebas, de quemar el monte “y le robaron 35 mil pesos para dejarlo ir”, lo que no debe ser.
Aseguró que eso les reclamó a los que los tenían rodeados, les dijo que estaban mal, que los dirigentes “se han aprovechado de su buena voluntad”, y la delincuencia ha repuntado en Ayutla, y fue así como los dejaron ir, porque los policías estatales también ya les estaban apuntando a los de la UPOEG.
“Nos molesta mucho que quieran hacernos esto y peor tantito yendo nuestros hijos con nosotros, nosotros quedamos en medio, nosotros les dijimos que los policías no vienen por gusto, es una instrucción legal que tiene que cumplir con el Estado mexicano”, subrayó.
Por lo tanto, pidió que el gobernador les ponga un alto, que la UPOEG haga su propio reglamento interno para que esto no se repita porque ellos necesitan esas medidas de seguridad, “siempre han hecho lo mismo con otra gente”, son “abusivos” porque hacen las cosas “nada más por que se les pegó la gana”, y los que deciden son sus dirigentes porque “los de abajo obedecen”. (Redacción / Acapulco).




