Detienen militares a cuatro mezcaleros de Zihuaquio, los torturan cuatro horas, denuncian, y?piden su libertad
El Ejército detuvo a cuatro pobladores de la comunidad Zihuaquio, municipio de Coyuca de Catalán, el martes pasado, los torturó y acusó de formar parte de grupos armados, denunciaron familiares y el comisario del poblado, Caleb Campos Ramírez, quienes piden su liberación.
Los detenidos, que están en la cárcel de Chilpancingo, pertenecen al Consejo Regional de la Sierra de Guerrero (Cresig). El sábado presentaron una queja en la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), informó el coordinador del Cresig, Rigoberto Acosta González.
El comisario, uno de los cuatro detenidos, fue liberado cuatro horas después de su detención, y relató los hechos antes de la partida de la caravana que convocó la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), rumbo a la ciudad de México.
Fue alrededor de las 2 de la tarde del martes, cuando Franco Contreras Romero, Salvador Véjar Salamanca, Sergio Villanueva Ganoa y el comisario fueron detenidos en una tienda a las afueras del poblado, viajando con dirección a la comunidad El Ídolo, por una patrulla de 10 efectivos del batallón 34, con sede en ciudad Altamirano.
Luego, fueron trasladados a un paraje a las afuera de la comunidad, donde durante cuatro horas fueron torturados y agredidos de manera física y psicológica, les metieron agua en la nariz, rociaron gas pimienta, y colocaron bolsas en sus rostros, aseguró Campos Ramírez.
El comisario dijo que los efectivos los culparon de pertenecer a fuerzas armadas de la zona serrana, “nos empezaron a torturar, nos pateaban, nos amarraron, querían que les entregáramos armas que no teníamos”.
Afirmó que el Ejércitó los obligo a sujetar armas de grueso calibre, para fotografiarlos y tener evidencias de su detención. Expresó que a pesar de que dijeron que se dedican a la producción de mezcal, los militares los culparon de ser parte de fuerzas armadas de la zona.
Campos Ramírez dijo que fue liberado porque se identificó como comisario de la comunidad, pero fue advertido por los militares de que no debía salir de la comunidad.
Acosta González denunció que desde el 29 de julio los militares patrullan las comunidades y hay temor entre la población, por posibles detenciones y situaciones arbitrarias, como lo ocurrido el martes.
Indicó que ninguno de los detenidos tiene orden de aprehensión, ni antecedentes penales. Afirmó que Véjar Salamanca es el más golpeado y sus lesiones fueron certificadas.
El dirigente lamentó que las prácticas de los años 60 vuelvan a ser utilizadas contra la población. Y demandó una visita de la Codehum y el gobierno a la comunidad, para que vean las condiciones en que viven los pobladores. De lo contrario, advirtió que mañana podrían protestar en la cabecera municipal. La comunidad está a cuatro horas en carro de la cabecera. El camino es de terracería. (Jacob Morales Antonio / Chilpancingo).




