Sigue la sede estatal del PRI tomada por Rubén Valenzo y Adolfo Vergara
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Dos cercos de ramas, espinas y sillas evitaron ayer la entrada de los trabajadores a las instalaciones del PRI estatal en esta ciudad, donde un par de jóvenes estuvieron de centinelas de la única entrada y exigían que quien fuera a entrar se identificara.
Las oficinas del PRI están bajo el control de dos precandidatos inconformes con la designación de candidatos.
Uno de ellos es el candidato a la presidencia municipal de Tixtla, Rubén Valenzo Cantor; el otro es el precandidato del distrito 18 local con cabecera en Pungarabato, en la Tierra Caliente, Adolfo Vergara de la Paz.
Juntos tienen un centenar de simpatizantes dentro de las oficinas de su partido.
Hoy están hermanados porque ambos son legalmente candidatos, pero el Comité de Justicia Partidaria priista ha resuelto que los procesos de selección por los que fueron elegidos se vuelvan a realizar y temen que les quiten sus candidaturas.
Su caso no es el único, pues existen 15 candidatos más que están en esta situación en los reacomodos; en el caso de la Tierra Caliente se pretende imponer al aspirante del grupo de Rubén Figueroa, y en Tixtla es Héctor Astudillo quien opera para el cambio de candidato, aseguran.
La toma del edificio comenzó el martes pasado con unos 15 simpatizantes de Rubén Valenzo, quienes arremetieron contra el inmueble con huevos contra las paredes y las imágenes de sus dirigentes que están en una pared en la sala de juntas; ahí lanzaron también protestas y mentadas de madre en contra del dirigente estatal, Cuauhtémoc Salgado Romero.
En entrevista a las 9 de la mañana, Rubén Valenzo recuerda que ganó la encuesta, luego ganó en la convención de delegados y después recibió su constancia de candidato.
Esto sucedió cuando era presidente estatal del PRI Víctor Valencia de los Santos, pero apoyado por el candidato a senador René Juárez Cisneros; y el caso de Adolfo Vergara es exactamente el mismo.
En esta situación, aseguraron, se encuentran al menos otros quince aspirantes que ya tienen sus constancias de candidatos, pero al último momento la dirigencia estatal encabezada por Cuauhtémoc Sandoval los quiere cambiar, pues el plazo del Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG) para recibir el registro de candidatos vence la próxima semana.
“Es increíble que haya una orden directa de nuestro candidato, Enrique Peña Nieto, que sean los mejor posicionados los que encabecen las candidaturas, estoy en contra de las encuestas, pero así lo decidieron y gané, después gané una convención de delegados contra otros dos contendientes… ¿cuántas veces quieren que les gane?”, reprochó Valenzo.
Ayer, con un legajo con firmas del notario número dos de Chilpancingo y de la Comisión de Justicia Partidaria, Adolfo Vergara aseguró que “la comisión de justicia partidaria y la dirigencia estatal no se esperaban que yo tuviera todo certificado, tengo las firmas de todos”.
Muestra los documentos en donde sus contrincantes José Luis Navarro Jaimes y Nelson Flores Peñaloza son declarados improcedentes para ser candidatos, y esto es certificado por la Comisión Estatal de Proceso Internos (CEPI).
Después de la explicación legal que da, con fotografías y firmas, Adolfo Vergara asegura que hay un contubernio entre la nueva dirigencia estatal, la Comisión de Justicia Partidaria y la Comisión Estatal de Procesos Internos (CEPI).
Lo que ambos candidatos, por separado, relataron es que los órganos electorales internos están modificando los documentos originales de impugnaciones, pues la mayoría de éstas se presentaron después de los 48 días que manda la ley electoral para presentar sus quejas.
Para sortearlo “cambiaron la hoja principal y presentaron ante el Tribunal Estatal Electoral una en donde van las impugnaciones corregidas, por eso se les pregunta cómo es que presentaron impugnaciones luego de seis días, y ahora que están acabando los tiempos presentan otra ya corregida, esto es una ilegalidad”, acusa Rubén Valenzo.
Al respecto se intentó localizar al dirigente estatal del PRI, Cuauhtémoc Salgado Romero, pero no contestó su número particular y el área de prensa no contestó llamadas después de las 10 de la mañana.




