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Precios sólo en dólares en el Acapulco Boat Show

 Aurelio Peláez * “Y tú cómo mueves tu juguete”, dice un letrero de la Acapulco Boat Show, la expo náutica que por unos días convoca en este puerto a los amantes del deporte en yates, por decirle de alguna forma.

El juguete podría ser un bote en exhibición para venta de hasta 5 millones de dólares, y la oferta, un servicio de transporte de una de las compañías que participan en esta expo, donde igual se ofrecen motores, motonetas, lanchas inflables, terrenos en Punta Diamante y hasta servibares para yates.

De entrada, en la expo, realizada en el exclusivo Club de Yates Acapulco, destaca la oferta de un auto propio para los socios del lugar: un auto jaguar, cuyo precio va, el primer ejemplar, a 120 mil dólares, y 150 mil el segundo.

En paseo de compras, yates de 500 mil a un millón de dólares, y veleros deportivos, simples cuerpos de botes para regata, 12 mil dólares.

En las propagandas, mujeres en trajes de baño sobre las cubiertas, y edecanes rubias distribuyendo propaganda en los stands instalados por la expo.

En el paseo por la feria, no pasan los magnates conocidos en los medios: los Slims, los Garza Sada, los Azcárraga, o de apellidos de políticos encumbrados a ricos como los Hank, los Salinas, los de la Madrid.

Por los pasillos del Club de Yates se pasean chavitos rubios en traje de baño y sandalias, recorriendo esos espacios como Juan por su casa, rincones conocidos donde al rato habrá un certamen de regata, como todos los años, y uno de pesca deportiva, como siempre.

Pasean con rostros de aburrimiento inevitable, la bolsa de coca cola y papas fritas en una mano, o la de cervezas Tecate, para los adultos, entre los stands de empresas que les ofrecen un final feliz a su dinero: Azimut, Camper & Nicholson, et al. Ya dijo en algún libro el novelista estadunidense Scott Fitzgerald, que la diferencia entre pobres y ricos, es el dinero.

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