La peluquería México, 34 años de dar una buena imagen a los acapulqueños
Xavier Rosado * La peluquería México es uno de los establecimientos de mayor tradición en Acapulco y fue fundada en 1968 por Francisco Beltrán Gutiérrez, quien le dio ese nombre en honor a la selección mexicana de futbol.
“El dueño era fanático del futbol, por eso hemos tenido aquí desde hace muchos años, las fotos de la selección mexicana”, dijo uno de los tres peluqueros del lugar, ubicado en la calle Morelos del centro de Acapulco, Arsenio Mendoza Zúñiga, quien ha trabajado en ella desde su apertura.
Desde que comenzó a dar servicio parado se han cortado el pelo ahí unas 30 personas cada día lo que, haciendo cuentas, suman más de 50 mil personas en 34 años.
“Aquí han pasado generaciones enteras, de señores que traían a sus hijos y luego esos hijos trajeron a sus hijos y hasta ahí vamos, así que nuestros primeros clientes ya son abuelos”, expresó.
Así como el cabello nunca deja de crecer, el trabajo en la peluquería no se acaba y en las horas de mayor talacha, tienen hasta cuatro o cinco personas en la antesala.
“Por lo general cuando más tenemos trabajo es después de la una o 2 de la tarde cuando las señoras van a recoger a sus hijos a la escuela y los traen directo a cortarse el pelo. De ahí hasta más o menos las tres de la tarde cuando salen a comer los señores del trabajo; luego en la tarde a partir de las cinco o seis cuando ya terminaron de trabajar, ahí trabajamos seguidito hasta las nueve de la noche”, explicó el empleado.
Dice que aproximadamente son unas 30 personas diarias a las que atienden, a 30 pesos el servicio.
“Cuando comenzamos a trabajar era a cinco pesos el corte, pero siempre hemos tenido el mismo número de clientes, creo que es porque desde que empezamos casi no había peluquerías aquí en Acapulco, había una por acá cerca del Zócalo pero me acuerdo que todavía no había el concepto de salones de belleza que ya comenzaron en la década de los setentas”, recordó el peluquero.
Mientras platica, le hace un corte “a la brush” a un adolescente, “así se los piden en la escuela”, explica. Para este corte se utiliza máquina en todo el costado de la cabeza y se deja un ligero copete arriba de la frente.
Se le pregunta que cómo se han modificado los peinados desde que comenzó a trabajar, dice que “muchísimo”.
“Mucha gente me dice que cómo era posible que hubiéramos abierto una peluquería en los tiempos de los hippies, cuando menos se cortaban el cabello, pero eso es lo que cree la gente, porque aquí en Acapulco, los hippies de aquí se cuidaban el pelo mucho y venían cada mes a darse forma a su cabello, aunque sí lo traían largo pero no se lo dejaban maltratado. Luego se empezó a usar el corte tipo ‘afro’ y pues como acá hay mucha gente con el pelo crespo, muy cerrado, pues también le teníamos que dar forma, hay veces que nos sentíamos jardineros en vez de peluqueros”, bromea.
Menciona que después vino la época del pop, a mediados de los setentas cuando el peinado más popular era el de tipo “fraile”, que cubría la frente en un diseño redondeado alrededor de la cabeza.
“Yo me acuerdo que los jóvenes se veían bastante ridículos con ese peinado que acá entre los compañeros le decíamos de ‘Juan Diego’, pero, pues querían estar a la moda”, explicó.
Dijo que en los ochentas comenzaron las modas del gel y del mousse, en la que los chavos mientras trajeran parado su cabello, mejor.
“N’hombre, si me acuerdo que en aquella época luego nos llegaban chavos que querían que les rasuráramos toda la cabeza y que nada más les dejáramos pelo en medio, ¿cómo le dicen? ah, si, tipo Mohawk, pero ahí más que a la moda se veían como locos o mafiosos, pero pues, ni modo, al cliente lo que pida”, dijo sonriente.
Luego, en los noventas, dijo que se popularizó la moda del “Maromero Páez” que comenzó a rasurarse en la cabeza diversos diseños como el escudo de Batman y cosas por el estilo, dijo que por todos estos trabajos, más complicados y detallados, siempre han cobrado el doble del costo habitual.
Agregó que afortunadamente, hoy en día, las cosas han cambiado y que ya no les piden ese tipo de cortes extravagantes, aunque siempre ha habido más clientela para los cortes clásicos.
“Está el corte casquete corto, mediano y largo. Se dice así porque se calcula que el cabello hace una especie de casco en el cabello por eso se dice ‘casquete’. Luego está el trimado que nada más es darle forma. Uno de los más complicados es el del cabello chino porque primero hay que alisarlo y luego irle darle forma según nace. Luego está el ‘Dandy’ que es el que se deja el cabello corto a los lados y un copete largo al frente. También recortamos barbas y bigotes y eso se cobra como un corte normal”, expresó.
Agregó que a las mujeres también saben cortarles el cabello y hacerles peinados sencillos, pero este público prefiere irse a los salones de belleza.
“Son nuestra competencia, pero ni tanta porque nosotros ya tenemos nuestros clientes, que son señores ya grandes, jóvenes que van a la escuela y los niños que los traen sus mamás”, enlistó.
Dijo que entre ellos también hacen chistes como de no cortarle la oreja a los clientes y cosas así y hasta contó uno: “Llega un niño con el peluquero y le dice: ¿Me puede cortar el pelo más largo del lado derecho que del izquierdo, en capas de atrás, parado de enmedio, que no se pueda acomodar de aquí, con un remolino de este otro lado y grafilado de enfrente?
–El peluquero le contesta: híjole, !pues está difícil!
–¿Verdad que está difícil? ¡Pues así me lo dejaste la última vez que vine!




