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Saneamiento, turismo, educación, preocupaciones del Cabildo Infantil

 * Los acuerdos: eliminar el maltrato a los menores, difundir la declaración universal de sus derechos, protección para pequeños enfermos de cáncer o sida, programa para los que viven en la calle y combate a la prostitución infantil; escuelas; programas de limpieza, que los medios de comunicación no difundan programas violentos

 Nelly Bello * Este miércoles por la mañana sesionó el primer Cabildo Infantil del milenio en Acapulco, horas antes de la segunda sesión ordinaria del cabildo real del mes.

El cabildo de los niños va en serio, hace propuestas, pero no olvida que lo suyo es un ejercicio, y a la hora de pedir y proponer, los pequeños ediles leen escritos seguramente redactados por adultos: “Señor presidente municipal Alberto López Rosas…”

No asumen posturas totalitarias, tampoco están jugando, critican pero también ofrecen soluciones. “No a los grafitis que deterioran” la imagen urbana, plantea el improvisado regidor Daniel Rivera Cano –de la escuela Carlos A. Carrillo, del rumbo de Renacimiento–, quien propone a los grafiteros crear espacios donde desarrollen la creatividad y puedan ser localizados por empresarios que requieran de sus servicios; “así no perjudican y ganan dinero”.

Entre los reporteros de la fuente la broma surgió: “Este es el Cabildo; el infantil es a las 6 de la tarde”, en referencia a la reunión edilicia formal.

La primera participación fue del primer síndico, Ramón Parra Diego, sobre la contaminación y “el mal controlado” servicio de limpia. Advirtió que este problema podría “abatir” la llegada de turistas, y propuso aumentar la frecuencia de las rutas de los camiones, contratar más personal y lanzar una campaña de educación a los ciudadanos para que no tiren basura en canales y drenajes.

Le siguió el regidor René Andraca Cervantes, del Colegio América. Actualizado, habló sobre la información que difundió a principios de abril Semarnat sobre la contaminación en las playas Tlacopanocha y Caletilla.

“Deteriora y desprestigia la imagen como destino turístico”, dijo. Recordó que el principal ingreso del puerto viene de la actividad turística, y acusó a la dependencia federal, sin mencionarla, de hacer “un mal manejo de la información”, lo que pudo generar temor en turistas. Pero también propuso a los acapulqueños, adultos y niños, no tirar desechos sólidos en calles, canales y drenajes, porque “esto también afecta la imagen del puerto”.

Al final, el pequeño edil defendió su participación. “Yo la escribí”, respondió a un reportero que le preguntó quién le ayudó en la redacción.

Algunas participaciones conmovieron. La pequeña Dulce Estephanie García Delgado, de la escuela Ricardo Flores Magón, en la colonia Ampliación San Isidro, y que fungió como segunda síndica, pidió el respeto de las autoridades locales para el cumplimiento del artículo 3 constitucional, relativo al derecho a la educación. No leyó ningún documento, tampoco improvisó, se notaba una oradora nata.

“Le gana a uno que otro regidor”, comentó el edil perredista José Luis Morales Torres, de los pocos regidores que se mantuvieron en sus asientos y no buscaron un lugar al lado de López Rosas.

Otros más participaron. Todos preocupados por las condiciones precarias de sus escuelas. Piden rehabilitación o construcción de salones y sanitarios, equipo de cómputo, mesabancos, espacios deportivos.

La segunda síndica soñó un futuro donde el gobierno, en lugar de construir escuelas o sanitarios, estuviera preocupado por actualizar el sistema educativo, las bibliotecas “con libros ya leídos por niños ávidos de conocimiento”. Dijo que el plantel donde estudia tiene carencias, recibe agua cada quince días, toman clase en galeras, “como pollitos”, y no tienen excusados en forma, sino letrinas.

La secretaria del ayuntamiento, Jahzel Aguilera Lara, se unió a las peticiones. Vive en un fraccionamiento que construyó una empresa atrás de la tienda Aurrerá, en Las Cruces, cerca de la compañía de luz, que contamina el aire con ruido y con desechos.

Dos pequeños hablaron del maltrato infantil y el secuestro, pero no como temas, sino como vivencias.

Rafael Lara Hernández, de 13 años y residente de la Villa de los Niños II, recordó que desde sus primeros años vivió el maltrato de su hermano mayor, que se hizo cargo de él al morir sus padres. Lo mandó a vender flores a los cruceros, al final del día le pedía el dinero de las ventas y, desesperado por la pobreza, lo golpeaba. Pugnó ante el Cabildo por el respeto al derecho de los niños y para evitar el maltrato.

Abilene Chávez pidió la palabra en asuntos generales de la sesión para hablar sobre la libertad. Recordó la experiencia que vivió su familia cuando a su tío lo acusaron de secuestrador. Pidió a las autoridades “la libertad, pero para acabar con leyes obsoletas”, que en lugar procurar justicia, busca culpables.

Aquí ya no se enfrascaron en discusiones ni formaron bloques, sólo volcaron sus propuestas.

Al final, la pequeña Kissai Cerón Salas –primera presidenta municipal infantil de este milenio– leyó los diez acuerdos del Cabildo Infantil: Eliminar la violencia, maltrato, discriminación y exclusión contra la niñez; difundir la declaración universal de los derechos de las niñas y los niños; protección gubernamental de pequeños enfermos de cáncer o sida; programa para los niños de la calle y combate a la prostitución infantil; construcción y rehabilitación de escuelas; participación de los niños en programas de limpieza; pedir a los medios de comunicación que eviten la promoción de programas violentos, y más contenedores de basura y multas a personas que tiren basura en la calle. Finalmente acuerdan el Cabildo itinerante.

La sesión infantil empezó media hora tarde, pues los pequeños tuvieron que esperar a que el presidente del cabildo constitucional saliera de su oficina.

En su bienvenida, el alcalde López Rosas llamó a esta comuna infantil, “un Cabildo bien integrado” que respetó a la mujer. Se dijo inquieto por haber sido desplazado, “pero es parte de la responsabilidad democrática”. Su esposa, María Eugenia Díaz, resaltó que si los niños gobernaran, “en lugar de bombas habría globos”, e hizo continúas referencias a López Rosas.

Al final del acto, les entregaron pelotas y canastitas. Los ediles infantiles asumieron el compromiso de regresar en julio para volver a sesionar. Sin miedo a la democracia, la presidenta municipal infantil aseguró que sería una sesión itinerante que visite alguna colonia, “donde se escuche la voz de los niños que no son escuchados”.

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