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Firman Fox y líderes del medio rural el Acuerdo Nacional para el Campo

 * Anuncia programas asistenciales en salud, vivienda, pensiones y reducción del cobro de energía * Dijo que con los mecanismos vigentes, defenderá a los productores mexicanos de maíz blanco y frijol * Ya nadie tendrá pretexto para recurrir a la violencia como solución a los conflictos agrarios del país: Creel

 Ricardo Castillo Díaz, enviado, ciudad de México, * El presidente Vicente Fox Quesada encabezó este lunes la firma del Acuerdo Nacional para el Campo, con la participación de representantes de organizaciones campesinas del país, en un acto al que no asistieron los principales dirigentes de estas agrupaciones en Guerrero.

Los únicos guerrerenses que se presentaron fueron el gobernador René Juárez Cisneros, su secretario de Desarrollo Rural, Héctor Manuel Popoca y el dirigente estatal de la priísta CNC, Moisés Carbajal Millán, quien asistió más bien como parte de la comitiva que llevó el líder nacional de esa central campesina del PRI, Heladio Ramírez López.

También fue visto durante la ceremonia, que se llevó a cabo en el patio central del Palacio Nacional, el dirigente de la Unión de Ejidos y Comunidades Luz de la Montaña, Erasto Cano, informó el secretario Popoca.

Además de Juárez Cisneros, estuvieron gobernadores de todos los partidos, quienes finalmente se adhirieron al Acuerdo signado por Fox, por frentes y organizaciones como El Campo no Aguanta Más, El Barzón, el Congreso Agrario Permanente, la CNC, el Consejo Nacional Agropecuario, la Confederación Nacional Ganadera y la Confederación Nacional de Productores Rurales.

En su turno, al fijar su postura, representantes de campesinos y productores señalaron que el Acuerdo apenas es el comienzo de un compromiso del gobierno federal, y que no representa la solución a los problemas del campo mexicano.

Hubo quienes reprocharon que no es el acuerdo que esperaban, pues no incluye sus principales demandas, como la revisión al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cese a la persecución de campesinos y la liberación inmediata de decenas de dirigentes, y la modificación al artículo 27 de la Constitución.

Mientras transcurrió el acto se escucharon los gritos de la consigna “Zapata vive, la lucha sigue”, y abucheos durante casi todo el discurso del secretario de Agricultura, Javier Usabiaga, y silbidos cuando fue mencionado el secretario de la Reforma Agraria, el guerrerense Florencio Salazar Adame.

Asistieron también los presidentes nacionales del PRD, Rosario Robles Berlanga, y del PAN, Luis Felipe Bravo Mena. No estuvo el del PRI, Roberto Madrazo Pintado, aunque envió en su representación a la secretaria general de ese partido, Elba Esther Gordillo. Como “testigos de honor” firmaron el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el panista Armando Salinas Torre, y el de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, el priísta Enrique Jackson. En el público hubo legisladores perredistas, como el coordinador del grupo parlamentario del PRD en el Senado, Jesús Ortega.

Fox Quesada prometió defender dentro y fuera del país al campo mexicano y a sus organizaciones, por lo que reiteró que su gobierno asignará para ello recursos extraordinarios por 2 mil 800 millones de pesos para programas que insistió en decir que representan “una nueva visión”.

“Vamos a aplicar todos los mecanismos de defensa establecidos en las leyes correspondientes, para reducir el efecto de las asimetrías que causan los apoyos y subsidios en el exterior sobre nuestros productos y productores agrícolas, en particular, atenderemos de manera prioritaria los cultivos de maíz blanco y frijol”, dijo el presidente.

Anunció que de esos recursos, 400 millones se destinarán a incrementar y mejorar los servicios de salud, y que “en particular se va a impulsar el seguro popular en el campo”, que explicó, “implica ofrecer mayor atención médica a la población rural, asegurar sin costo medicinas, hospitalización e intervenciones quirúrgicas que se requieran, así como el compromiso de la federación y los estados de construir centros de salud regionales de alta especialidad”.

También dio a conocer que los adultos mayores que viven en el campo recibirán un apoyo especial, para lo cual se han destinado 500 millones de pesos para este año, mientras que los proyectos productivos para mujeres recibirán también 100 millones adicionales.

En materia de vivienda ofreció “un programa de vivienda rural que inicia su operación por 260 millones de pesos”.

El presidente adelantó que “en fecha próxima, también se implantará una tarifa eléctrica nocturna para el campo en las actividades agrícolas que tendrán un costo de 50 por ciento menor que las tarifas vigentes”.

Antes, hablaron dirigentes de las organizaciones. De última hora, fue Carlos Ramos Alba quien lo hizo en nombre de El Campo no Aguanta Más, pues en el programa oficial se tenía considerado que representara a este frente el diputado federal y dirigente nacional del PT, José Narro Céspedes, quien sin embargo, sí ocupó un lugar en el amplio presídium para unas 50 personalidades, entre éstas los gobernadores.

Ramos Alba reclamó que El Campo no Aguanta Más había llegado a la firma de un acuerdo que no es el que se esperaba, porque no fueron incluidas las exigencias centrales de los campesinos.

Rafael Galindo, del Consejo Agrario Permanente, exigió que el presidente Fox no partidice el Acuerdo, pues no debe verse como “una concesión graciosa del gobierno”.

Asimismo advirtió que la administración foxista no debe festejar ni echar las campanas al vuelo, porque con esto no terminará la lucha campesina debido a que todavía no han sido resueltas las demandas centrales del movimiento nacional por el campo.

El dirigente de El Barzón, Alfonso Ramírez Cuéllar, llamó a Fox para que cuanto antes solicite a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá la revisión del capítulo agropecuario del TLCAN, para lograr su renegociación y con ello retirar al maíz y al frijol de la desgravación.

Rechazo a la violencia y el tema electoral en el mensaje de Creel

Primer orador de la ceremonia, el secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, celebró la firma del Acuerdo, al que definió como una siembra de la democracia, aunque admitió que para lograrse hubo desencuentros que consideró, son “con miras a las elecciones” federales del 6 de julio.

El responsable de la política interna del país y de las negociaciones para la firma de este acuerdo manifestó su rechazo a la violencia e hizo un llamado a la legalidad.

Con la firma de este pacto, dijo, ya nadie tendrá pretexto, nadie tendrá razón para recurrir a la violencia como solución a los conflictos agrarios del país.

Después de las intervenciones de los dirigentes de organizaciones, habló el secretario Usabiaga, en medio de abucheos cuando comenzó y de rechiflas que pedían que terminara con su discurso.

El secretario de Agricultura aseguró que hay disposición y voluntad política en el presidente Fox para resolver los problemas del campo. Sostuvo que con la firma de este acuerdo se demuestra que este es un asunto de alta prioridad para el gobierno federal.

La ingobernabilidad comenzaría por el campo: Sánchez Anaya

En nombre de los gobernadores, el de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya, dijo primero que, porque así se lo encomendaron sus colegas, saludaba el diálogo, la firma del Acuerdo “y el esfuerzo del gobierno federal y de las organizaciones campesinas”.

Pero más adelante advirtió que de no atender a fondo el problema del campo se llevará al país a un “suicidio económico y a un riesgo político”.

En este tema, explicó, está una parte del riesgo de la ingobernabilidad.

Criticó la “sexenalidad” de los programas del campo y exigió que éstos sean ajenos a los calendarios electorales. Y como si respondiera al secretario Creel, Sánchez Anaya expresó que no se puede hablar de un México plenamente democrático si un sector determinante como el campo sigue marginado. Y destacó que en los últimos años los gobiernos estatales han aportado más recursos al campo, que el gobierno federal.

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