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Departamento de Justicia de EU demanda al sheriff Arpaio por discriminar a latinos

DPA

Washington / Phoenix

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó ayer una demanda civil ante un tribunal federal contra el controvertido sheriff Joe Arpaio y su oficina en el condado de Maricopa, en Phoenix, Arizona, por discriminación y otras prácticas “inconstitucionales” contra latinos.
“La policía debe proteger y servir a la comunidad, no dividirla”, afirmó el fiscal general adjunto para Derechos Civiles, Thomas Perez, al anunciar la demanda en rueda de prensa en Phoenix.
“En el fondo, éste es un caso de abuso de poder por parte de un sheriff y su oficina, que despreciaron la Constitución, ignoraron prácticas policiales sanas, comprometieron la seguridad pública y no dudaron en tomar represalias contra los que consideraban que les criticaban”, agregó.
“El mantenimiento del orden constitucional y efectivo van de la mano”, insistió el fiscal estatal.
La decisión de acudir a los tribunales fue adoptada, explicó Pérez, después de “agotar todos los recursos” por llegar a una solución consensuada. El Departamento de Justicia “no tuvo más opciones” que seguir la vía judicial en vista del “continuado patrón de discriminación” contra latinos realizado en Maricopa, aseveró.
Según la demanda interpuesta el jueves, Arpaio y su oficina de Maricopa “discriminan de forma sistemática a latinos” desde 2006.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, entre otros Arpaio implementa acciones “discriminatorias e inconstitucionales contra latinos, a quienes con frecuencia “para, retiene y arresta en base a su raza, color u origen nacional”.
Asimismo, en las cárceles bajo su control aplica “prácticas discriminatorias contra presos latinos con limitados conocimientos de inglés” y, además, realiza una “represalia ilegal contra quienes percibe como críticos”, a quienes acusa de “acciones criminales sin fundamento, demandas civiles injustificadas o acciones administrativas carentes de motivo”.
La conducta del sheriff Arpaio y de su personal es el producto de una “cultura de desprecio por los latinos que comienza en lo más alto e impregna toda la organización” policial del condado de Maricopa, sostuvo el Departamento de Justicia.
La presentación de la demanda era algo que de hecho se veía venir, en vista del endurecimiento de la retórica por parte de Arpaio, que gusta denominarse el “sheriff más duro de Estados Unidos” y que se ha convertido en un símbolo de las prácticas más controvertidas contra inmigrantes -indocumentados o no- en todo el país.
Arpaio llevaba siendo investigado desde 2008 por el Departamento de Justicia ante las sospechas de que practicaba la discriminación por motivos raciales y culturales en el condado de Maricopa, uno de los más activos en la detención de indocumentados en los estados fronterizos con México del país.
De hecho, Arpaio es uno de los principales defensores -e implementadores- de la dura ley migratoria de Arizona SB1070 que ahora está siendo revisada por la Corte Suprema, y llegó a crear una zona especial para albergar a los indocumentados detenidos en la también polémica cárcel en tiendas de campaña (“Tent City”) que mantiene en su condado.
Pese a que el inicio de la investigación sobre sus acciones se remonta a la anterior administración del republicano George W. Bush, tal como recordó ayer el fiscal adjunto Perez, las acciones del actual gobierno de Barack Obama en contra de Arpaio no carecen de carga política.
Y es que el electorado latino, que puede ser clave en algunos estados indecisos en los comicios presidenciales de noviembre, es sumamente crítico con el sheriff de Arizona y las leyes migratorias estatales que han surgido en el último año y medio.
Una muestra del alto simbolismo de Arpaio es el hecho de que, al menos en los primeros momentos del proceso de primarias republicano para nombrar a un candidato que se enfrente a Obama en las urnas, algunos de los aspirantes cortejaron abiertamente a Arpaio en busca de su respaldo con la vista puesta en el electorado más conservador.

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