Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Netzahualcóyotl Bustamante Santín

Niños migrantes guerrerenses

A lo largo de la frontera norte existen una quincena de módulos operados por el Instituto Nacional de Migración que verifican el retorno de migrantes mexicanos, tanto de los que vuelven voluntariamente como aquellos que han sido forzados a salir de Estados Unidos por autoridades migratorias de esa nación. Los principales puntos de reingreso a México por los que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) deporta a los connacionales se encuentran en Tijuana y Mexicali (Baja California); Ciudad Juárez (Chihuahua); Ciudad Acuña y Piedras Negras (Coahuila); Nogales, San Luis Río Colorado y Agua Prieta (Sonora); así como Nuevo Laredo y Matamoros (Tamaulipas).
Según los registros levantados en los módulos de repatriación humana, en 2013 Guerrero se ubicó como el tercer estado con mayor número de migrantes en retorno con 26 mil 147 personas, de las que 22 mil 669 fueron hombres (85.7 por ciento) y 3 mil 748 mujeres (13.3 por ciento).
Del total de oriundos del estado que fueron deportados, menos del 5 por ciento fueron niños migrantes equivalente a mil 488 menores de los cuales mil 152 eran niños (76.5 %) y el resto niñas.
Del total de niños guerrerenses repatriados en 2013, mil 133 (75%) eran menores no acompañados cuyas edades se ubican de los 0 a los 17 años, es decir, salieron voluntaria o forzadamente de Estados Unidos sin la compañía de un adulto, padre o tutor.
La Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación difundió el 1° de agosto, las estadísticas del número de mexicanos repatriados durante el primer semestre de este año.
Entre enero y junio de 2014 se tiene un registro de 137 mil 730 mexicanos que retornaron a nuestro país, una cifra menor a la registrada en el mismo periodo del año anterior cuando volvieron 189 mil 493 paisanos.
En el caso de Guerrero la cifra también se redujo. Entre enero y junio pasado llegaron 10 mil 909 oriundos del estado, y en el mismo periodo de 2013 lo hicieron 14 mil 383, una baja significativa que no obstante, sigue colocando a nuestra entidad en el tercer lugar nacional en número de repatriados solo por debajo de nuestros vecinos Michoacán y Oaxaca.
La cifra de niños migrantes guerrerenses no muestra variaciones sustantivas aunque disminuye. En el primer semestre de 2014 retornaron 730 niños y niñas respecto a los 743 del mismo periodo de 2013.
La ola de leyes antiinmigrantes promovidas en estados del sur como Arizona y Texas, el endurecimiento de la política migratoria del gobierno de Barack Obama especialmente contra mexicanos y centroamericanos, y en cierta medida la ralentización de la economía norteamericana, se apuntan como los factores determinantes que explican el retorno obligado o voluntario de miles de mexicanos durante el último lustro.
Para el caso de Guerrero los datos disponibles indican que se ha presentado una baja significativa en el número de migrantes que volvieron. En 2010 se tuvo un registro de 35 mil 785 migrantes guerrerenses; en 2011 la cifra fue de 30 mil 673 paisanos; en 2012 28 mil 369, y el año pasado retornaron 26 mil 147. Se estima que al cierre de 2014 el número total de migrantes guerrerenses repatriados alcance los 22 mil, una cifra que sigue siendo considerable y que resulta el principal tema de atención para las oficinas estatales de migrantes en virtud de que se hace necesaria su inmediata reinserción laboral, social y económica en sus lugares de origen.
La política instrumentada por el gobierno de Obama está generando una verdadera presión para las dependencias gubernamentales en México. Se calcula que unas 2 millones de personas han sido expulsadas de Estados Unidos desde 2009 cuando el morador de la Casa Blanca llegó al cargo.
Las historias de deportación son desgarradoras. Algunos son detenidos en sus centros de trabajo mediante redadas que organiza el ICE. En otros casos allanan los domicilios, detienen a sus ocupantes y sin juicio de por medio son llevados a centros de reclusión, para de ahí tomar un avión y ser dejados en la frontera, en un proceso que no tarda más de 48 horas.
Miles de mexicanos en retorno tenían 10, 15 o 20 años viviendo, laborando y cotizando en Estados Unidos, incluso pagando casa propia y con hijos nacidos allá quienes en la mayoría de los casos optan por quedarse. La desintegración y el rompimiento familiar está causando verdaderos estragos en cientos de familias que ni siquiera tienen en su haber la comisión de un delito, simplemente el de ser indocumentados. Existen también repatriados ex convictos, aunque son los menos.
Ciudades fronterizas como Tijuana, Piedras Negras, Nuevo Laredo o Matamoros están enfrentando un serio problema ante la llegada diaria de mexicanos devueltos. Algunos deciden volver a su estado de origen, en cambio otros se quedan varados en la frontera animados por la posibilidad de reingresar a territorio norteamericano por cualquier medio y bajo el riesgo de ser encarcelados por lo menos un año.
Estados Unidos cree ganar expulsando indocumentados pero en realidad pierde talento y mano de obra. Muchos de los repatriados cuentan entre sí con habilidades y competencias laborales que los hacen diestros en muchas actividades y empleos. Algunos retornan a sus comunidades de origen, instalan un negocio familiar y logran generar ingresos, pero otros no corren la misma suerte. Otros más, prefieren estacionarse en ciudades donde creen que pueden conseguir un trabajo que volver a su tierra donde no encuentran alternativas de desarrollo personal.
Mientras que el registro de mexicanos deportados va a la baja, el de niños migrantes centroamericanos detenidos en Estados Unidos registra un alza.
En un informe divulgado el 1° de agosto, el Pew Hispanic Center destaca que del 1° de octubre de 2012 al 30 de septiembre de 2013 (año fiscal en EU) fueron arrestados 38 mil 759 niños migrantes (31 mil 420 niños y el resto niñas).
Mientras que entre octubre de 2013 y mayo de 2014 la Patrulla Fronteriza detuvo a 46 mil 932 menores de 17 años (33 mil 924 niños). Una cuarta parte de ellos son de origen hondureño, le siguen guatemaltecos, mexicanos y salvadoreños. Llama la atención que el número de menores de 12 años de edad no acompañados arrestados se incrementó 117 por ciento entre el año fiscal 2013-2014, lo que significa que en este rango de edad se ubican los que desean ingresar a EU, muchos con la falsa versión de que podrían obtener la residencia legal por el sólo hecho de ser menores de edad.
Las proyecciones del gobierno norteamericano sugieren el retorno de 60 mil menores al 30 de septiembre próximo cuando concluye el ciclo fiscal de este año.
Obama, impotente por el atasco legislativo en que se halla el Congreso norteamericano, ha anunciado que tomará decisiones difíciles para hacer frente al desafío que supone la crisis humanitaria de los niños que huyen de Centroamérica, y que actuará con o sin el apoyo del Congreso. El 8 de julio el presidente solicitó al congreso una partida de 3 mil 700 millones de dólares para enfrentar la crisis y el Congreso, que se fue de vacaciones el 1° de agosto por seis semanas, sólo le autorizó 694 millones.
Mientras tanto, los centros de detención o albergues están saturados porque es imposible deportar a los menores inmediatamente gracias a la protección especial que les da una ley promulgada por George W. Bush en 2008 contra el tráfico de personas, que obliga a escuchar su caso en un tribunal antes de decidir su deportación.

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