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Muere el primer bombero Enrique Arellano, y lo despiden con honores

*El capitán, de 78 años, sufrió un paro respiratorio

Carlos Moreno A.

El primer bombero de Acapulco, el capitán Enrique Arellano Cuevas, murió de un paro respiratorio y fue despedido ayer con honores en un acto en la estación central de Bomberos.
El acto fue encabezado por el alcalde Luis Walton Aburto, que acompañó a la familia de Arellano Cuevas a la ceremonia de cuerpo presente y despedida de las instalaciones de la estación central en Farallón.
El capitán Enrique Arellano Cuevas, de 78 años, trabajó como bombero y se dedicó durante 50 años a salvar vidas; él ingresó el 16 de septiembre de 1948 a la corporación y se retiró en 2008.
Con el último pase de lista, guardias de honor hechas por Walton Aburto, comandantes de bomberos y el sonido de las sirenas de los vehículos de bomberos, despidieron sus compañeros a Arellano Cuevas.
Estuvieron también familiares del capitán Arellano y el director de Protección Civil, Efrén Valdés Ramírez.
Después del homenaje al capitán Enrique Arellano Cuevas, bomberos cargaron el féretro y dieron un pequeño recorrido por las instalaciones de la estación y con las sirenas encendidas llevaron el cuerpo resguardado en un camión motobomba para darle sepultura en el panteón Valle de la Luz.
En declaraciones a reporteros, el hijo del capitán, Víctor Alejandro Arellano Justo, que también es juez, agradeció al alcalde y los bomberos el homenaje a su padre.
Recordó que su padre siempre tuvo esa vocación de ser un servidor público “eficiente, honesto, amable pero sobretodo muy valiente y que prueba de ello es que por 50 años entregó su vida y alma a bomberos”.
“Un homenaje muy digno que hay que reconocer, al presidente municipal que estuvo aquí presente y eso la verdad se lo agradecemos mucho a nombre de la familia Arellano Justo, sobre todo que haya estado y pues que le hayan hecho un merecido homenaje a lo largo de toda su trayectoria que entregó como vocación al cuerpo de bomberos”, expresó Arellano Justo.

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