Armados con resorteras, vecinos de Lomas del Valle temen ser desalojados
Karina Contreras * Desde lo más alto de la colonia Lomas del Valle, donde se ubica la iglesia y hay una vista panorámica de la laguna de Tres Palos, los colonos expresan el temor que viven desde que hace algunas semanas, debido a las amenazas de que serán desalojados.
Ese temor se observa en cada paso del recorrido que efectuó El Sur por la colonia, pues hay vecinos apostados en lugares estratégicos, quienes como únicas armas tienen resorteras, aunque otros líderes aseguran que cuentan con bombas Molotov.
Para los extraños hay reservas, y si se pregunta por los representantes, mucho más. En lo que llaman el retén hay dos mujeres y un hombre, quienes miran a los forasteros con desconfianza y no dicen dónde están sus líderes.
Uno de los representantes, Juan Enciso, es avisado de la presencia de El Sur, y sólo se puede pasar cuando Eva Castro Quintero, vía telefónica, indica que se puede permitir el recorrido.
Durante la caminata los lugareños muestran los avances en obras que ellos mismos han hecho, sin ayuda de nadie. Muestran la calle principal, que es de tarracería, la cual ya está pavimentada en varios metros. Explican que pondrán un camellón para dividirla y evitar accidentes. Mientras que otras calles están en proceso de ser abiertas, y cada una contará con un ancho de ocho metros.
Durante más de dos horas de recorrido, unas quince personas se unen y alguno que otro lleva empuñado un palo, una muestra de la tensión que se vive en el asentamiento.
La colonia tiene 48 manzanas, que varían de 14 a 20 lotes. Las casas en su mayoría son de madera con láminas de cartón; otras son de adobe y unas contadas de material, y en casi todas los habitantes se asoman.
La colonia, dice Juan Enciso, tiene una escuela, un terreno para una telesecundaria y un kinder.
Aunque temporalmente la luz la toman de unos transformadores cercanos, explican que esto será por poco tiempo ya que serán beneficiados con el programa de electrificación, en el cual les pondrán siete transformadores y 42 postes.
Durante el recorrido Juan Enciso recibe llamadas en las que supuestamente le advierten que hay gente de Miguel Reyna Urbano y Saúl Quiñones con la intención de desalojarlos.
Al representante se le escucha decir: “que se bajen a resguardar la puerta y en el amate”, así como la de “no caigan en provocaciones y mantengan el orden”.
Aseguran los colonos que las constantes amenazas de desalojo son parte de una guerra psicológica que los mantiene en zozobra, y que no les permite vivir en paz desde hace 10 años.
El pleito
Las cosas se han agudizado en esa colonia desde el 15 de abril, cuando colonos de Lomas del Valle y la gente de los líderes priístas Miguel Reyna Urbano y Saúl Quiñones estuvieron a punto de llegar a los golpes porque los segundos intentaron entrar al predio, luego de que quien se dice dueño, el notario público Julio García Estrada, les otorgó un poder.
Aparentemente las cosas se calmaron, pero días después casi 200 colonos marcharon para denunciar el intento de asesinato contra sus líderes; ese mismo día se instalaron en plantón, el cual levantarían dos días después.
Luego los colonos interpusieron una demanda en el MP de El Coloso contra el gobernador René Juárez Cisneros, el edil Alberto López Rosas, los líderes y el notario, la cual fue recibida por Guillermina Sánchez Cotino, quien un día después de recibirla fue concentrada a Chilpancingo, según una copia que tiene El Sur del oficio 1294 y firmada por el delegado regional Efrén Suástegui Mayo.
Pero además de esa demanda en el MP, los habitantes de Lomas del Valle interpusieron una queja en la Codehum que quedó registrada bajo oficio 0809 y expediente CRA-Codehum/097/2003-I; además de entrevistarse con el director general adjunto de Operación y Seguimiento de la Secretaría de Gobernación federal, Francisco Yánez Centeno.




