Se mezclan políticos, socialités y gente del pueblo en el concierto de Joan Sebastian
Xavier Rosado * El sábado por la noche la plaza de Toros Caletilla se llenó de admiradores del cantante juliantleco, Joan Sebastian, quien dio un espectáculo lleno de colorido mexicano a más de cinco mil personas, entre ellas, políticos guerrerenses.
La presidenta de la asociación civil Los Hermanos del Anciano, Guadalupe Basteris de Molina, se mostraba satisfecha en primera fila, al ver que la plaza, se llenó hasta los cuadriles, flanqueada por el presidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas y por la secretaria de Fomento Turístico, Guadalupe Gómez Maganda, quienes disfrutaron del espectáculo.
Con lo que se recaudó en esta ocasión –aproximadamente dos millones de pesos– se podrá continuar con el proyecto de Los Hermanos del Anciano, que surgió en 1990. Los fondos recaudados servirán para la manutención de la casa-hogar El Vergel y el Pueblito de los Hermanos, que en total requieren de un gasto mensual de 250 mil pesos.
A las 18 horas comenzó el jaripeo acompañado por la banda –coincidentemente llamada Las Brisas, como el fraccionamiento donde reside la señora Molina y muchos de sus acompañantes–, con jinetes que montaron ocho toros de la ganadería de Joan Sebastian en Juliantla y que provenían de diversos poblados de Guerrero y de Morelos.
Los jinetes se trepaban al cuadril para dedicar su monta a los políticos presentes, entre ellos, los “héctores”, los senadores Vicario Castrejón y Astudillo Flores y el presidente estatal del PRI, Apreza Patrón. Por cierto, el jinete que montó en honor de este último, no duró más de tres reparos sobre el lomo del animal.
También estaba más atrás en segunda fila, el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, sentado junto a Patricia Molina Basteris, pero a él no le dedicaron ningún toro, aunque sí lo mencionó Joan Sebastian, llamándolo uno de los hombres “más valiosos para Guerrero”.
A los valientes jinetes no los mencionaban por su nombre de pila, sino por sus nombres artísticos: El rayo, El chivo y El oro negro de Acapulco, quien le dedicó su monta a López Rosas; fue el único jinete al que el público le concedió una segunda oportunidad de montar.
También estuvieron presentes los candidatos priístas a diputado federal Jorge Ochoa, por el distrito 10 y Margarita Nava, por el 09.
El preámbulo a la aparición del cantante, fue la presencia de su grupo en el escenario; sin embargo los asistentes manifestaron su ansiedad con una corta rechifla que terminó cuando Joan Sebastian apareció montando un hermoso caballo colorado, en una fina silla de plata, con botas rancheras y sombrero, un chaquetín amarillo con adornos brillantes y cantando Bandido de amores.
En ese momento incluso la venta de banderines, camisetas, refrescos y cervezas, se interrumpió, para ver su entrada bailando a su caballo y cantando con la banda.
“Vámonos de corridito”, indicó a los más de 30 músicos en el escenario, entre los que no podían faltar los intérpretes de la tuba, la tambora y el clarinete, por lo que se siguió con El peor de tus antojos que fue recibida con una ovación.
El cantante cambió tres veces de caballo, un pinto, un blanco hermoso de largas crines plateadas y El corsario, azabache que fue la estrella de la noche con sus impresionantes relinchos y saltos.
Los caballos obedecían al jinete con precisión, quien de repente, entre coplas, se arrancaba de un extremo al otro de la arena o lo hacía bailar, contoneándose de un lado a otro o subiendo las patas al ritmo de la música, tomando total posesión del escenario.
Siguió después la parte instrumental del concierto, para la que los músicos de la banda Las Brisas, de la Carbonera, Michoacán, bajaron del escenario y dejaron al conjunto de Joan Sebastian, integrado por tres coristas y nueve músicos, quienes lo acompañaron en canciones de género popular empezando con Hasta que amanezca seguida por 25 rosas.
Ya en el escenario el cantautor dijo que estaba muy contento de poder participar con una causa tan noble como la de los Hermanos del Anciano y para ellos dedicó Contigo o sin ti.
Después de interpretar éxitos como Primer tonto, Me gustas, La cariñosa y uno de sus más sonados, Tatuajes, salió del escenario para un breve descanso.
Entre el público, se encontraban algunos miembros de la UCRA (Unión de Calentanos Radicados en Acapulco) quienes de alguna forma manifestaron su presencia al conductor del programa quien los saludó afectuosamente.
Después volvió a salir el ídolo y concluyó su concierto con Amorcito mío, Un idiota, Juliantla, 50 años y después de salir, el público se unificó para pedir “¡otra, otra!” hasta que el ídolo, volvió a salir para despedirse con Las mariposas y cerrar su concierto con Secreto de amor.
La salida de la plaza se convirtió en el esperado caos vial, ya que el estacionamiento y las zonas aledañas, estaban llenas de automóviles, aunados a los de los turistas que se hospedaron en los hoteles del área de Caleta y Caletilla.




