Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Rosario Herrera

 Mesura y tenacidad

 Estamos a punto de iniciar formalmente la campaña electoral constitucional, y se siguen escuchando voces de reclamo de algunos ex precandidatos inconformes.

En el peor de los  casos se ha dicho que“ las candidaturas fueron por designación”, sin embargo, es importante destacar que desde el inicio del proceso de selección interna de sus candidatos, el Partido de la Revolución Democrática, a través de sus órganos de dirección estatal y nacional, dejó en claro las reglas del juego interno, entre ellas, la que respecta a la cuota de género. A todos los participantes se les informó oportunamente que por estatuto y de acuerdo a la legalidad vigente, que de los 10 distritos electorales de Guerrero el 70 por ciento serían para hombres y el 30 por ciento para mujeres; es decir, que el PRD cumpliría con el estado de derecho en el terreno electoral que señala el Código Federal de Procedimientos electorales donde se exige a los  partidos cumplir la cuota del 70/30.

La lucha de las mujeres se ha dado al interior de todos los partidos políticos, sin embargo, sólo el PRD se ha mostrado congruente  con sus principios de equidad y género, además de cumplir con la legalidad electoral, que muchos y muchas abanderan. Al PRI y al PAN en el estado de Guerrero, poco o nada les ha importado incluir a aquellas mujeres que han dado una lucha persistente por el reconocimiento y mayor equidad en su participación y representación en órganos de gobierno y de representación popular.

Hace algunos meses el PRI habló de otorgar espacios a las mujeres en un 50 por ciento pero fue demagogia, sólo a una mujer registraron en las uninominales, el IFE está obligado a hacer una revisión exhaustiva de los partidos que no cumplieron con esta disposición legal.

La cuota de género no es un asunto que esté en discusión, el resolutivo del Trife, (que dará respuesta a la inconformidad presentada por algunos compañeros) ratificará el reconocimiento a las mujeres para que no haya cuestionamientos, sentará precedentes importantes para una nueva realidad social que vivimos; las mujeres somos parte activa de la política, tenemos capacidad para ocupar cualquier cargo de representación popular y de gobierno y tenemos perfil y trayectoria. Las candidaturas para mujeres no han sido un regalo o un favor sino producto de los avances de la lucha por la equidad que en el plano electoral también hemos desplegado desde hace varios años.

Al interior del PRD hemos dado el debate contra muchos compañeros varones que se han opuesto a la equidad de género, porque erróneamente piensan que se les reducen los espacios de participación y en otros por sus actitudes misóginas de no reconocer nuestra existencia política. En el caso específico de la candidatura del distrito noveno en Acapulco, esta fue resultado de dos factores determinantes. El primero se refiere a la cuota de género y el segundo por haber obtenido en las encuestas el primer lugar de las ex precandidatas a diputadas federales del PRD, tanto internas como externas.

El PRD es un partido en ascenso, con autoridad moral, con reconocimiento ciudadano, un instituto político con presencia en nuestra entidad.

La vida política no se ha terminado, apenas empieza a fortalecerse, vienen otras coyunturas electorales importantes que están a la vuelta de la esquina y seguramente todos los cuadros valiosos con que cuenta el PRD, serán los futuros candidatos en los distintos cargos de representación popular; la presencia cuenta mucho, pero también la paciencia y la prudencia.

Hablo también por mi propia experiencia. No llegamos a la sindicatura en Acapulco y nos incorporamos de lleno a la campaña de nuestro actual presidente municipal en la coordinación de la promoción del voto. De mi parte ya existía el compromiso serio, responsable, de incorporarme a la campaña constitucional para la próxima contienda en caso de que no quedara y se los hice saber a mis compañeros, quiene me merecen todo mi respeto y reconocimiento, no tan solo por sus trayectorias políticas, sino también por la campaña interna con madurez que se realizó en el distrito IX.

En Guerrero, el PRD necesita llegar fortalecido a la contienda constitucional. Más allá de las aspiraciones personales, nuestro partido necesita una fracción parlamentaria de mayoría, en la Cámara baja.

Guerrero está en posibilidades de aportar una buena cantidad de diputados federales, en el estado las condiciones son favorables por las tendencias electorales. No hay que olvidar que en noviembre del próximo año inicia la campaña constitucional para elegir al gobernador por lo que de las elecciones del próximo 6 de julio, el PRD debe salir fortalecido electoralmente para influir en los comicios en donde se definirá al nuevo mandatario estatal.

La unidad es la clave, el partido fortalecido sabrá enfrentar todas las desavenencias, no es Pedro o Juana quien contenderá en la constitucional, es una lucha entre partidos políticos, en una lucha de proyectos y de iniciativas, para modificar el rumbo de la sociedad; el proceso apenas inicia, los dirigentes, los líderes del partido y los ex precandidatos jugarán un papel determinante. Queremos unidad de acción, unidad de hechos prácticos, no retóricos.

Hagamos unidad de hecho no de palabra, el triunfo o la derrota no serán personales será de la sociedad guerrerense y de la militancia perredista.

Seguramente varios de los ex precandidatos a la diputación federal serán figuras del próximo calendario político electoral. La tenacidad y la perseverancia en este quehacer cuenta mucho, y como dice Max Weber, la política consiste en una dura y prolongada penetración a través de tenaces resistencias, para la que se requiere al mismo tiempo, pasión y mesura.

Es completamente cierto, y así lo prueba la historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta una y otra vez.Es tiempo de la esperanza para quienes tienen afecto y confianza en el Partido de la Revolución Democrática.

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