Coloca Profeco cuatro sellos a un salón del hotel El Presidente
Jorge Nava * Personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de la ciudad de México colocó ayer por la mañana cuatro sellos al salón de eventos Dalí del hotel El Presidente por incumplimiento a la Norma Oficial Mexicana (NOM) relativa a reuniones sociales.
En un recorrido de ayer, se observó que en el acceso al salón de reuniones de dicho establecimiento se encontraban colocados los sellos 1204, 1202, 1210 y 1201 de la Profeco.
Según lo inscrito en los sellos, señala que el establecimiento no cumple con la Norma Oficial Mexicana relativa a eventos sociales.
En las estampas 1204, 1202, 12010, 1201, se refiere que lo anterior esta fundamentado en los artículos 1, 3, 4, 6, 20, 24, fracciones IV y IX, de la Ley Federal de Protección al Consumidor; 1, 38, fracción V.
Una precisión es que la violación y ocultamiento de dichos sellos trae como consecuencia, la imposición de una sanción establecida en el artículo 187 del Código Penal para el Distrito Federal, en materia de Fuero Común y federal.
Al respecto se consultó al jefe del departamento de Servicios al Consumidor de la delegación de Profeco en la ciudad, Víctor Manuel Morales Roque, quien abundó que la acción emprendida por el personal fue porque hay una norma que señala de las verificaciones para los salones de eventos.
Agregó que a representantes de la hospedería se les requirió el contrato de adhesión, el cual no pudieron exhibir.
Dicho documento, según Morales Roque, dá la garantía al consumidor de que el contrato que haga al rentar el inmueble no vaya a haber una prestación desproporcionada o condiciones inequitativa del servicio.
Aclaró que dichas actividades no están programadas, por lo que al hacerlas y de no contar las hospederías con dicho documento, se le coloca dicho sello como medida preventiva en tanto que sus representantes tiene que acudir a la delegación para presentarlo.
Por otra parte, informó que el día de ayer la dependencia recibió 16 quejas en total, donde la mayoría derivaron por la atención de meseros piratas, la oferta extrahotelera, por la venta de cilindros de gas LP ordeñados y una denuncia por discriminación en la discoteca Alebrije.




