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Padece el síndico “xenofobia política”, responde el senador Vicario Castrejón

El senador Héctor Vicario Castrejón respondió de inmediato a la denuncia del síndico Marcial Rodríguez Saldaña, quien ayer mismo acusó al gobernador de hacer proselitismo en su gira de trabajo por Caletilla y Tlacopanocha, a la que no fue invitado el alcalde y en la que en cambio sí estuvieron priístas como el mismo Vicario.

Rodríguez Saldaña “padece de xenofobia política” contra el gobernador René Juárez y los priístas, “sólo porque éstos cumplen con sus compromisos contraídos con diversos sectores de Acapulco”, expresó el senador del PRI en un boletín de prensa.

Vicario Castrejón explicó que su presencia en el acto del gobernador en Acapulco es “para estar pendiente de lo que piden los acapulqueños”, pues su responsabilidad como representante popular no es solamente revisar leyes, sino también defender a los habitantes de esta entidad.

Defendió “la entrega de apoyos” del gobernador a pescadores, restauranteros o cooperativistas de Caleta y Caletilla, y aseguró que “ellos se lo pidieron, y si está dentro de sus posibilidades presupuestales, hace bien en cumplirles”.

Los priístas, agregó Vicario, quienes “quieren unirse a la defensa” de Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo, puertos que “han golpeado funcionarios federales en un afán por desprestigiar al estado”.

Prosiguió: “Mientras unos piden apoyos, otros se oponen a que se les entreguen. Con esta actitud demuestran que no saben gobernar, porque la gente los rebasa, al no ver respuesta a sus demandas planteadas en primera instancia a las autoridades municipales”.

El senador consideró que Juárez Cisneros “no tiene por qué pedir permiso para andar por Acapulco, ya que es gobernador de todo el estado y puede ayudar a quien se lo solicite”.

Luego observó que “el alcalde Alberto López Rosas debe serenarse y dedicarse a atender las necesidades de los acapulqueños, en lugar de buscar pleitos políticos con el gobierno del estado, que no tienen ningún sentido más que retar al Ejecutivo estatal”.

Remarcó: “Por un lado vemos la insensibilidad del gobierno municipal para dar respuesta a todos los grupos acapulqueños, y por el otro una especie de xenofobia política, un delirio de persecución que deben dejar a un lado para buscar soluciones en conjunto, en lugar de pretender aparecer como víctimas, perseguidos y ninguneados”.

Finalmente, destacó la incongruencia de los funcionarios municipales, pues mientras unos hacen llamados a la unidad para defender a Acapulco, otros rechazan la participación de las demás instancias de gobierno.

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