Hay inconformidad contra el alcalde de Mártir de Cuilapan, dicen opositores
Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Un nuevo conflicto se avecina en el municipio de Mártir de Cuilapan, con cabecera en Apango, luego de que dirigentes del PRD y del PRI se encuentran inconformes con la gestión del alcalde Viliulfo Morales Iglesias.
Los dirigentes del Frente Ciudadano de Apango, Lino Hernández López y Edilberto Nava García denunciaron que el edil priísta designó a dos regidores que no fueron aprobados por los organismos electorales y que por consecuencia están fuera de la ley.
También denunciaron que Morales está dando prioridad a “obras suntuosas y de relumbrón” y que no atiende las más necesarias que se requieren en la cabecera municipal y las comunidades.
Por ejemplo, según Lino Hernández, el ayuntamiento destinó 3 millones de pesos para un libramiento en la cabecera municipal, “cuando el pueblo todavía no tiene problemas viales ni necesita de una obra así”.
También dijo que la comuna está destinando “cuantiosos recursos” para remodelar el centro de Apango, “cuando en las comunidades se requieren medicamentos para los centros de salud, porque en temporadas como esta los niños se mueren por piquete de alacrán”.
Por su parte, el ex presidente municipal priista, Edilberto Nava García informó que Morales Iglesias no ha puesto a consideración del pueblo su programa de gobierno y que tampoco cuál es el techo financiero que ejercerá, a pesar de que esto lo establece la ley, dijo.
Nava García dijo que otra irregularidad es que el alcalde mantiene una “nómina cargada”, lo que significa que está desviando recursos para el pago de personal que no es necesario.
Por ello el priísta y el perredista advirtieron que el Frente Ciudadano de Apango –que cuenta también con el respaldo del presidente del Comité Directivo Municipal del PRI, Sergio Mota Sánchez– está organizando una nueva toma del Palacio Municipal.
El inmueble apenas fue desbloqueado en febrero pasado cuando lo ocupaban miembros del ahora partido Convergencia, del PRI y del PRD, inconformes por la “imposición” de Morales Iglesias como alcalde y posteriormente para exigir cargos dentro de la administración municipal.




