Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Comprará el ayuntamiento el palacio municipal viejo, que es de CAPAMA

 * Aceptan la renuncia de Sierra Ulloa a la dirección del organismo * Se va a una empresa privada ligada a la operación del agua * Jesús Flores Guevara, director interino * El inmueble fue vendido hace doce años al organismo, que nunca lo ocupó, porque siguió albergando las oficinas de la administración municipal, que tampoco pagó renta por su uso, explica el alcalde López Rosas * El edificio del parque Papagayo y la ex zona militar son del gobierno estatal, explica

 Aurelio Peláez * El Consejo de Administración de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) acordó la venta del inmueble ubicado entre las calles Quebrada, Independencia, Progreso y Comonfort, en el Centro, al gobierno municipal de Acapulco. Ese mismo inmueble –ex cárcel, ex estación de bomberos y ex palacio municipal– fue vendido hace doce años por el ayuntamiento a la paramunicipal, que nunca lo ocupó, porque siguió albergando las oficinas de la administración municipal, que tampoco pagó renta por su uso.

El costo de la enajenación del inmueble será de 10 millones de pesos, aunque en la sesión se explicó que cinco millones se pagarán por adeudos de CAPAMA con el ayuntamiento, el más fuerte de ellos, el uso del relleno sanitario en Paso Texca.

En la sesión extraordinaria del Consejo de Administración de CAPAMA se aceptó la renuncia como director de la paramunicipal a Gerardo Sierra Ulloa, y se designó en el cargo como interino a Jesús Flores Guevara, quien ha sido el director técnico del organismo.

La venta anterior, sin consenso

La sesión del Consejo de Administración de CAPAMA fue encabezada por el presidente del mismo, el alcalde Alberto López Rosas, y por el todavía director de la paramunicipal, Gerardo Sierra Ulloa. Como invitado estuvo el secretario de Finanzas del ayuntamiento, Fernando Aragón Gómez.

De los integrantes del Consejo, asistieron el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Jorge Juárez Soto; los directores de Servicios Públicos Municipales, Rosa María Gómez Saavedra; de Salud, Henry Durán, y de Desarrollo Rural, Miguel Angel Zapata. Estuvieron los regidores del PVEM, Alejandro Carabias Icaza; del Frente Cívico de Acapulco, Rubén Padilla Fierro, y del PRI, José Guadalupe Perea. La secretaria del ayuntamiento, María de la Luz Núñez, llegó ya avanzada la sesión.

En la explicación de los motivos para la adquisición para el ayuntamiento del inmueble propiedad de la CAPAMA, López Rosas dijo que el municipio no tiene un edificio propio para las funciones de la Presidencia Municipal, pues el que ocupa en el parque Papagayo está escriturado a favor del gobierno del estado, lo mismo que el de la ex 27 Zona Militar, que alberga a parte de las oficinas del gobierno acapulqueño.

Recordó que en marzo de 1993 la Presidencia Municipal de aquel entonces –a cargo de Antonio Pizá Soberanis– vendió ese inmueble a CAPAMA (después se informó que a un costo de 6 mil millones 500 mil viejos pesos), “afectando el patrimonio del ayuntamiento”.

De acuerdo con el alcalde, esa venta, “que seguramente se dio sin la anuencia de los acapulqueños”, fue contra la historia de Acapulco, pues el inmueble, ubicado en el centro de la ciudad, ha sido cárcel, edificio de Bomberos, de la Cruz Roja y palacio municipal.

El alcalde apuntó que con esa enajenación a favor del ayuntamiento se recuperará el patrimonio histórico y municipal, se permitirá remodelar el inmueble, y –aunque precisó luego que en lo inmediato no tiene previsto trasladar ahí sus oficinas– el gobierno municipal tendrá sede propia.

De la operación financiera, informó que el inmueble tiene un valor de diez millones de pesos, aunque para el ayuntamiento tendría un costo de cinco millones, dado que la paramunicipal adeuda al ayuntamiento otros cinco por diversos servicios, principalmente por el uso del relleno sanitario.

López Rosas informó que los otros cinco millones serán cubiertos en un plazo de tres años, y que la erogación “no viene a generar menoscabo” al presupuesto de la administración municipal.

Gerardo Sierra observó en tanto que el dinero obtenido por la venta, permitirá llevar “recursos frescos a CAPAMA”, e insistió en que desde su adquisición, la paramunicipal nunca usó ese inmueble.

La propuesta llevada a la sesión extraordinaria fue aprobada por unanimidad, con una sola observación del regidor Padilla Fierro, quien preguntó acerca de la compañía que calculó el valor del inmueble, a lo que el secretario de Desarrollo Urbano, Jorge Juárez, le respondió que es un grupo con reconocimiento nacional.

Destaca López Rosas la labor de Sierra Ulloa

En la sesión, el alcalde López Rosas informó del escrito de renuncia a la dirección de CAPAMA que le presentó hace tres semanas Gerardo Sierra Ulloa. Explicó que en su carta, el directivo de la paramunicipal le informó que se separaría del cargo para aceptar una invitación de trabajo de una empresa privada, y que esa decisión “fue una sorpresa para mí”.

El alcalde adelantó que aceptaría la renuncia de Sierra Ulloa, no sin antes reconocer ante el Consejo de Administración que éste “llegó en momentos difíciles para Acapulco, en1998, cuando la CAPAMA estaba colapsada. Llegó en momentos difíciles y se va en momentos no tan difíciles”.

Gerardo Sierra ocupó el cargo desde septiembre de 1998, aún en la administración del alcalde priísta Manuel Añorve Baños, en sustitución del ometepequense Jesús Velázquez Peña. Le tocó la reordenación de la paramunicipal, que sufrió un colapso operativo tras el paso del huracán Paulina –en octubre de 1997– y que en los hechos era administrada entonces por la Comisión Nacional del Agua. El director nacional de la CNA, Guillermo Guerrero Villalobos, recomendó a Sierra Ulloa para hacerse cargo de la CAPAMA, luego de que el presidente Ernesto Zedillo ordenara que al frente de ese organismo quedara alguien cercano a ese organismo federal.

Sierra Ulloa, originario del Distrito Federal, provenía de Colima, donde había sido por  diez años director de Agua Potable. En Acapulco, fue ratificado en el cargo por el alcalde Zeferino Torreblanca Galindo, primer alcalde no priísta, y tres años después, Alberto López Rosas lo confirmó en el puesto, con lo que era el único funcionario de la pasada administración que repetía en el cargo.

Con Zeferino Torreblanca, Sierra Ulloa compartió la animadversión de una parte de la prensa local, en particular del Novedades. Quizá por eso, en sus breves palabras de despedida ante los miembros del Consejo de Administración y algunos representantes de la prensa, aludió a ese hecho: “Quiero expresar mi agradecimiento a los medios, tanto a los que ejercieron la crítica objetiva como a otros no objetivos. Sus comentarios me ayudaron a madurar”.

En la sesión, Alberto López Rosas designó a Jesús Flores Guevara, actual director técnico del organismo, como director interino. Este es ingeniero bioquímico egresado del Instituto Tecnológico de Acapulco, y ha sido jefe de sistemas de tratamientos de agua, jefe de la planta potabilizadora de agua y jefe de laboratorios de la dependencia.

La designación de un técnico en la paramunicipal, defendió López Rosas, “representa un acto de congruencia de mi gobierno, para evitar que la CAPAMA se pudiera politizar y responder a objetivos distintos que no sean atender el servicio de agua potable y drenaje”.

En entrevista, Sierra Ulloa evadió informar a qué empresa se integraría, aunque el alcalde explicaba por separado que sería una ligada a un grupo de Monterrey, aunque el ahora ex funcionario laboraría en la ciudad de México.

El ahora ex director de CAPAMA dijo que la empresa en la que laboraría está ligada al tratamiento de aguas residuales y, a pregunta, negó que su paso a la iniciativa privada obedezca a una estrategia con el gobierno municipal para privatizar el servicio de agua potable en el puerto.

López Rosas, en tanto, afirmó que la renuncia de Sierra Ulloa fue por motivos personales, que no obedecía a presiones o a las críticas que recibió durante su comparecencia, la semana pasada, ante los diputados locales. “Cuando se dio la comparecencia ya estaba la renuncia”, dijo, y defendió la honestidad del ahora ex funcionario.

La única observación a la renuncia fue del regidor priísta José Guadalupe Perea, quien informó que se esperaba un informe administrativo de CAPAMA, propuesta que se dejó para la siguiente sesión, este martes, cuando se oficializará a Flores Guevara como director interino.

468 ad