Inoportuna e injusta, la declaratoria de riesgo sanitario, opina el arzobispo
Ossiel Pacheco * El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, consideró que la declaratoria de riesgo sanitario en las playas Tlacopanocha y Caletilla, en Acapulco, y Canal de La Boquita, en Zihuatanejo, es inoportuna e injusta, pues por una porción mínima se va a afectar a toda una población y al turismo que visita estos sitios en esta temporada de Semana Santa.
Entrevistado al término de la misa que ofició ayer en la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, Aguirre Franco alertó que hay peligro de que caigan los índices de la afluencia turística a Acapulco por la difusión de la contaminación de dos playas, que representan una pequeña porción de la extensión de la bahía.
“Cuando se habla de una porción como es Caletilla y Tlacopanocha, ¿qué significa esto para un hermosa y extensa bahía que tenemos abierta para el turismo?”, preguntó.
No obstante, reconoció que ambos puertos tienen que trabajar los gobiernos para que mejoren la calidad de sus aguas. Volvió a preguntar: “¿qué hay químicamente puro en este mundo? No hay nada químicamente puro. Pero, ciertamente, si van a Europa o Cancún, encontraran que hay fugas de las aguas residuales que afectan la limpieza”.
“Me parece inoportuno e injusto que se dañe así al turismo, porque me consta que ha habido mucho empeño de parte de las autoridades estatales y municipales y de la CNA para que estén dispuestas las aguas en estos tiempos”, dijo.
Consideró que este programa nacional de monitoreo de las playas pretende mucha perfección, “pero veo que hay mala intención, no sé de quién, pero se está perjudicando, sobre todo en este tiempo en que se perjudica al turismo y a una porción de Guerrero”.
Descartó que sea una estrategia de carácter político, pero faltó una decisión por parte del gobierno federal más mesurada y prudente, “se hubiera evitado una noticia que en cierto modo perjudicará al turismo que viene con el deseo de descansar en Acapulco”.




