Dirige la comunidad de Brisas del Mar, en La Unión, una joven de 18 años
“En todos lados hay problemas”, responde cuando se le pregunta sobre la disputa de los cárteles de la droga en la región de Costa Grande. Sólo en 100 de las 4 mil 900 comunidades de Guerrero hay comisarias, informa la Sedesol en el Taller Estatal de Desarrollo Social con Identidad realizado en Chilpancingo
Fernando Hernández Ramos
Chilpancingo
Karen Judith Díaz Rentería es probablemente la comisaria más joven de los pueblos del estado de Guerrero. Con 18 años de edad, hace unos dos meses fue elegida por la asamblea de la comunidad de Brisas del Mar, ubicada en la franja costera del municipio de La Unión y en la que habitan unas 40 personas que se dedican a la pesca, el campo y de cuando en cuando ofrecen sus servicios a surfers que llegan en busca de olas en paraísos olvidados del Pacífico mexicano.
El municipio de La Unión y su vecino Zihuatanejo son considerados un botín de guerra que se disputan los cárteles del narco, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, pero en ese tipo de temas la comisaria prefiere no ahondar.
Se limita a decir que “en todos lados hay problemas” y que le preocupan la falta de opciones tanto educativas como laborales, “para los jóvenes”. Sus respuestas son medidas y piensa antes de responder a las preguntas del reportero.
En una sala del Hotel Paradise Inn de Chilpancingo, en dónde está con motivo del Taller Estatal de Desarrollo Social con Identidad, dirigido a comisarias que promovió la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), recuerda que allá en la Costa Grande, en su comunidad, hay muy pocos servicios, que la luz no ha llegado a todo el pueblo y que para ir a la escuela todos los días hace una hora con 40 minutos de ida y lo mismo de vuelta porque estudia el bachillerato en Zihuatanejo.
Karen es de estatura y complexión mediana, sus ojos café claro son grandes; cuenta que su mamá de hace muchos años está en silla de ruedas debido a una lesión en la columna vertebral. La condición de su madre, Juana Rentería, la ha hecho más fuerte y le ha dado empuje para seguir al frente de la comunidad, asegura y sonríe.
A pesar de que no fue hace más de dos meses cuando tomó protesta ante la asamblea de la comunidad, dice conocer los problemas más importantes que tienen que comenzar a resolverse a la mayor brevedad, uno de ellos es sacar adelante el proceso de regularización de la tierra y las delimitaciones. Otro son las afectaciones que el mar provoca a los comercios cuando la marea sube, sobre todo en estos meses.
“Realmente fueron las personas las que me propusieron y me dijeron que estaban de acuerdo” en que ella fuera la comisaria, recuerda.
Y describe a su comunidad como un lugar pequeño, en dónde “a penas se acaba de meter el agua, porque no la teníamos, y la mayoría de las familias no tienen luz, y no tenemos acceso a transporte público, es terracería”.
Para llegar a Zihuatanejo, el centro urbano más cercano de la comunidad, tiene que trasladarse, de aventón a la vecina comunidad de Troncones, “estamos lejos de las tiendas y las escuelas, es muy difícil”.
La historia de la comisaria del pueblo de la costa del municipio de La Unión causa curiosidad entre las asistentes al foro, por su juventud. En el salón del hotel, hay otras mujeres, que son, han sido, y piensan ser líderes en sus comunidades, hay otras historias como la de otra mujer que en un pueblo de Cocula fue comisaria por 13 años, y otra que ha sido comisaria por dos localidades y municipios distintos de la región de La Montaña, que concentra los niveles más altos de marginación pobreza y exclusión social.
Las cifras que presenta la Sedesol en el foro indican que sólo en 100 de las 4 mil 900 comunidades de Guerrero, hay comisarias, el resto son lideradas por hombres.
“Que haya poco más de 100 comisarias en el estado de Guerrero nos habla de lo que se está dando a nivel de comunidad, en dónde se vuelve más difícil la participación de las mujeres, y ellas nos están poniendo un ejemplo”, puntualiza Beatriz Mojica Morga, secretaria de Desarrollo Social.
Y argumenta que el tema de las comisarias es importante porque ahí, en las comunidades, “la intervención de los partidos políticos, prácticamente no existe, es la comunidad la que define quien quiere que esté al frente y cada vez hay más comunidades en las que se deciden por las mujeres, o por los y las jóvenes. Pero el hecho de que halla mujeres, nos habla un cambio de visión”.
Al encuentro asistieron unas 200 comisarias y representantes de las comunidades así como mujeres líderes de diferentes pueblos.
La principales demandas fueron en el sentido de tener mayor capacitación para acceder a recursos y aspectos relacionados con la gestión de proyectos productivos e infraestructura carretera.




