Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Moisés Alcaraz Jiménez*

El Acabús

En materia de vialidad y transporte público Acapulco presenta un panorama devastador, es éste uno de los puntos más álgidos que ha contribuido a que Acapulco deje de ser el destino turístico más importante de nuestro país y uno de los más atractivos del mundo.
El caos vial en el que vivimos los acapulqueños ha lesionado de muerte a la actividad económica más relevante de Guerrero.
Son muchos los factores por los cuales la competitividad que Acapulco tuvo en comparación con otros destinos turísticos del mundo se vino abajo, dentro de ellos destaca la carencia de un plan rector que ordene el transporte y las vialidades en el entorno físico adverso que tenemos, donde contamos con sólo tres arterias de consideración para desahogar el inmenso tráfico vehicular que día con día crece no sólo en detrimento de la calidad de vida de quienes aquí habitamos sino también de la buena estancia de quienes nos visitan y se regresan con un amargo sabor de boca y escasos deseos de volver.
El desorden vial que se ha vuelto cotidiano en Acapulco y que pareciera un asunto de imposible solución, no sólo inhibe al turismo, sino también se suma a los factores que están matando a la gallina de los huevos de oro.
Acapulco no puede ser una ciudad moderna, no podrá recuperar su estatus de un destino de playa a la altura de los mejores del mundo como lo posibilita su hermosa naturaleza, sin un transporte público eficiente y un reordenamiento de sus vialidades que renueve su imagen, eviten los ya insoportables congestionamientos y hagan posible la fluidez vehicular.
Estaremos condenados a vivir siempre en una especie de infierno vial y a seguir perdiendo competitividad en el ramo turístico si no se toman las medidas necesarias para resolver este problema que se ha vuelto sumamente complejo pero que aún se está a tiempo de solucionar.
El gobierno del estado ha presentado un novedoso proyecto que indudablemente contribuirá de manera integral a mejorar el servicio del trasporte público en Acapulco y a hacer más transitables sus arterias y con ello mejorar también la imagen del puerto en beneficio de su principal actividad económica.
El proyecto ahora conocido como Acabús, no sólo traerá mejoras en esta materia, también tendrá un positivo impacto en la tan deteriorada economía familiar al hacer más accesible el precio del pasaje en unidades más cómodas que, además, abatirán los tiempos de traslado.
El proyecto hecho realidad, al ser una eficaz forma de transporte, vendrá también a desalentar el uso de vehículos particulares pues el Acabús será una buena alternativa de traslado.
Llamo integral a este proyecto porque no sólo se pondrá en servicio una muy eficiente forma de transporte público sino que conllevará a reordenar rutas y reorientar vialidades, disminuir la circulación de pesados e inoperantes camiones, útiles en otros tiempos pero que ahora son en gran medida los causantes de los enormes congestionamientos vehiculares, además de ser fuente de una severa contaminación ambiental y auditiva. Esto último se hará otorgando alternativas a permisionarios y trabajadores.
Proyectos de este tipo deben contar con el respaldo de todos, se trata de lograr un mejor Acapulco para todos, no para unos cuantos. Con iniciativas de este tipo el propósito se puede cumplir, el secreto está en que sumemos esfuerzos, pero sobre todo se debe contar con la sana voluntad de todos para el progreso del puerto.
Sólo así podremos hacer de Acapulco una ciudad más habitable para quienes aquí vivimos y más atractiva para el turismo como principal fuente de ingresos propios para el desarrollo de Guerrero.

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Twitter: @MoissAlcarazJim

* El autor es director estatal de gobernación

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