Se espera que León Aponte actúe con sensibilidad política, dice Lugo Cortés
De la corresponsalía, Chilpancingo * El militar retirado Luis León Aponte, desde ayer secretario general de Gobierno, como titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana recibió 17 recomendaciones por la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum) y también ha sido acusado de actos de corrupción por los mismos policías del estado que él dirige.
“Nosotros esperamos que este nombramiento sea para bien de los guerrerenses, porque estar en ese cargo es una responsabilidad muy delicada”, señaló el visitador general de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum) Hipólito Lugo Cortés.
“León Aponte debe tener la sensibilidad política para atender los problemas de las organizaciones sociales”, abundó.
Durante el gobierno de Juárez Cisneros cuando era alcalde de Acapulco, León Aponte fue director de la Policía Preventiva, y en 1988 fue jefe de seguridad del Congreso de la Unión cuando se incendió el recinto de San Lázaro y se quemaron los paquetes electorales de las controvertidas elecciones federales de ese año.
La última recomendación de la Coddehum que envió la semana pasada a León Aponte fue la 10/2003 donde se le solicita que sancione el director general las 16 cárceles de Guerrero, José Luis Trujillo Sotelo, un funcionario cercano al nuevo secretario de Gobierno que tambíen ha recibido varias recomendaciones por irregularidades en las cárceles de Guerrero.
La recomendación es resultado de una investigación de personal de la Coddehum en las 16 cárceles de la entidad en la que se comprobó la venta de bebidas alcohólicas y cobros indebidos por la visita conyugal, y no ha sido acatada.
Una de las tareas que como titular de la SSPPC tuvo el militar retirado fue la de encabezar los desalojos de militantes de organizaciones sociales. En marzo del 2000, León Aponte y más de 300 elementos de la Policía del Estado y Policía Montada desalojaron a campesinos que a bordo de sus camionetas bloqueaban el entronque de la carretera federal Chilpancingo-Filo de Caballos y se trasladaban a la capital del estado para exigir la destitución del alcalde priísta del municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) José Concepción Hernández Solano acusado de corrupción.
En el 2001, el mismo León Aponte encabezó el desalojo de estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa que bloqueaban una de las principales avenidas de esta ciudad para demandar la entrega de becas.
Y en diciembe del 2002, al frente de 500 policías desalojó a más de 200 maestros de los Centros de Bachillerato Tegnológico e Industrial que bloqueaban la autopista Cuernavaca-Acapulco para exigir homologación salarial, entrega del bono navideño y 90 días de aguinaldo.
En el 2000, en un escrito firmado por policías estatales dirigido al gobernador se señaló que León Aponte y el director administrativo de la Policía del Estado “ordeñaban” los sobres de sus quincenas y además de que los obligaban a comprar los uniformes, las botas y las gorras a una hermana del mayor retirado que tenía una tienda aquí en Chilpancingo.




