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Reclusas del penal de Chilpancingo denuncian a custodia ante la Codehum

 Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Internas del penal de esta capital denunciaron ayer la violación reiterada a sus derechos, así como diversas arbitrariedades cometidas en su contra por parte de una de las custodias que es protegida del director José Quirino.

En un documento enviado a la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), ocho internas pidieron la intervención del organismo para la destitución de la custodia, Antonia Castro Pioquinto, a quien denunciaron por ejercer todo tipo de represiones en contra de la población femenina del centro de readaptación social de esta capital.

Firman el documento las internas Ricarda Chona González, Esperanza Velásquez, Emma Jaimes Bishop, Eustolia Rodríguez, Virginia Cortés Garibay, María del Carmen Almazán, Prisca Villanueva Calixto e Isabel Hernández Gómez.

En su documento las custodias se quejan de que la custodia Castro Pioquinto, a las internas “que les cae mal” sólo les autoriza la visita conyugal una vez por semana, mientras que las internas que “les cae bien” o le “cooperan para la visita” les permite hasta dos o varias veces por semana, ya sea por el día o de noche”.

Explican que la citada custodia argumenta que ella recibe ordenes del director de ese reclusorio para que vigile a las internas que pasan a la visita conyugal y que, según el director, son las mismas custodias las que elaboran la relación de las visitas.

Explicaron que cuando se han entrevistado con el director José Quirino, este les ha dicho que es el departamento de trabajo social quien se encarga de esta actividad.

Para las reclusas, eso implica que Antonia Castro Pioquinto está asumiendo funciones que no le corresponden, pero que además de forma arbitraria porque “da los cubículos a quienes le conviene y les cae bien; es por eso que las personas beneficiadas las pasan varios días a la semana ya sea durante todo el día o durante la noche, mientras que las internas que le caen mal sólo les permite un día por semana y esto sólo en la noche”, denuncian en su escrito.

También señalan que les exige una cooperación de 10 pesos por visita conyugal y que las obliga a realizar la limpieza de los cubículos cuando en el reglamento no se especifica que sea su obligación.

Demandan el cambio de adscripción de esa custodia o su destitución, “ya que ha incurrido en muchísimos actos de prepotencia”. Una de estas arbitrariedades, dijeron es “cuando nosotras no nos queremos cambiar (de celda), la custodia nos contesta que por sus huevos nos va a cambiar a donde ella quiera”.

Denuncian que cuando Antonia Castro está de turno, no se respeta el reglamento que señala que a las 11 de la noche todas deben estar dentro de sus celdas sin provocar ruidos, toda vez que ella misma se encierra en la celda que fue acondicionada como taller de costura y junto con otras internas, así como con otras dos custodias de nombre Lidia y Verónica provocan todo tipo de escándalo: En su escrito exponen también que la citada custodia, en muchas ocasiones ha llegado en estado ebriedad y que las irregularidades las han hecho del conocimiento al director José Quirino pero éste “le hace más caso a la versión de ella que a la nuestra”.

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