Entrega el juez a su dueño el inmueble que pelean comerciantes de Velázquez de León
Karina Contreras * Luego de la gresca que se dio el lunes entre comerciantes de la líder Magda Adame Téllez y del diputado perredista Marco Antonio López, el juez noveno de lo penal, Filoméno Vázquez Espinoza, entregó el inmueble en disputa –en Velázquez de León– a su dueño, Jacobo Avayou Chiprout, después de un litigio de 8 años.
Este anunció que demandará penalmente a la comerciante perredista Ruht Portillo de la Rosa por daños y perjuicios provocados a los locales del paseo Buenos Aires.
El juez hizo entrega formal y tomó nota de los daños causados al lugar por los comerciantes que dicen ser seguidores del diputado perredista Marco Antonio López.
El lunes por la tarde, la gente de Magda Adame y Ruth Portillo de la Rosa se liaron a golpes luego de que el juez Vázquez Espinosa acudiera al local ubicado en la calle Velázquez de León para notificar la resolución del desalojo a los 30 comerciantes que lo ocuparon de manera ilegal por 8 años.
Las versiones aseguran que cuando llegó el juez y los agremiados de Magda Adame, fueron recibidos a golpes y con bombas molotov, y que tuvo que intervenir la Policía Federal Preventiva (PFP). Ante esto, Vázquez Espinosa, prefirió retirarse del lugar sin llevar a cabo el desalojo ordenado en el expediente 11-1/97.
El pasaje conocido como Buenos Aires tiene 24 locales, y allí permanecieron ocho años comerciantes seguidores de la perredista Ruht Portillo de la Rosa, de su hija Alejandra Moreno Portillo y sus nietas Marisela y Guadalupe Flores Portillo, quienes después fueron desalojadas por la fuerza por los seguidores de la líder priísta.
Pero ayer, antes de las 2 de la tarde, nuevamente acudió el juez Filoméno Vázquez Espinosa, y entregó –ya sin los comerciantes que lo ocupaban– el inmueble al dueño, Jacobo Avayou Chiprout, quien en una breve entrevista manifestó que presentará cargos por daño en propiedad ajena contra Portillo de la Rosa.
Y es que el lugar se encontraba en condiciones deplorables, con la tubería rota, los retretes quebrados, las paredes pintarrajeadas y el servicio de energía dañado.
Allí, para recibir el inmueble se encontraban, además del dueño, Magda Adame Téllez y Dalia Serna con más de 30 seguidores. La primera es la compradora del local, y no quiso informar en cuánto le sería vendido, pero se supo que pagaría más de 3 millones de pesos.




