Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Marcial Rodríguez Saldaña

Rigoberta Menchú*

“He aquí el relato de cómo todo estaba en suspenso, todo tranquilo, todo inmóvil, todo apacible, todo silencioso, todo vacío, en el cielo, en la tierra. He aquí la primera historia, la primera descripción, no había un solo hombre, un solo animal, pájaro, pez, cangrejo, madera, piedra, caverna, barranca, hierba, selva, sólo el cielo existía”, así describe el Popul Vuh el génesis de la especie humana.

Nos hemos congregado en este recinto, donde sesiona como un parlamento municipal el Cabildo de Acapulco para recibir con los más altos honores a doña Rigoberta Menchú, una ciudadana descendiente del grano y del maíz molido, hermana de Hunahpú e Ixbalanqué, hecha de piedra caliza como las esplendorosas pirámides de Tikal, Chichén Itza o Palenque; quien como las esculturas mayas de proporciones colosales, se ha convertido en una notable mujer universal.

Los ediles del Partido de la Revolución Democrática, que constituimos la mayoría en este ayuntamiento y que me honro en representar, la reciben con los brazos y el corazón abierto y le dan la más cordial y fraterna bienvenida a este puerto y municipio, en donde sus habitantes al igual que usted, somos fervientes defensores de los derechos humanos y amantes de la paz mundial.

Su presencia en esta ciudad constituye un hecho histórico, que nos hace revivir lo más profundo de las raíces de nuestros antepasados, quienes forjaron a través de siglos, la cultura y la civilización en estas tierras fértiles del continente americano.

Pueblos de danzantes, de jugadores de pelota, cohabitantes del jaguar y de la plenitud de la naturaleza; de arquitectos que edificaron con perfección los templos para adorar las divinidades; de científicos que construyeron observatorios para estudiar y admirar las estrellas del universo; de matemáticos contadores del tiempo, hacedores de calendarios exactos; hombres de manos virtuosas que esculpieron y pintaron la historia.

Sabemos que su vida ha transitado en medio de la adversidad, que sus nobles ojos han sido testigos de cobardes y horrendos crímenes como el de su joven hermano; que ha sufrido con su familia agravios y vilezas, como el secuestro, la tortura y el asesinato de sus padres; que por sus ideales usted ha tenido que dejar su tierra para vivir en el exilio.

Pero también conocemos de la fortaleza de sus pensamientos y convicciones, de su infatigable lucha por la reivindicación del pasado, del presente y del futuro de los pueblos indígenas, de la férrea defensa de los derechos humanos y de la preservación de la paz.

En su compromiso por la defensa de los derechos de la humanidad, ha construido su propia filosofía inspirada en el utzil entendido como el bien de todos los órdenes y las dimensiones de la existencia, que implica un código de ética basado en el respeto y en el equilibrio para garantizar la existencia armoniosa entre todas las formas de vida en el planeta, donde la pluralidad cultural debe ser el espejo de la diversidad natural.

Usted ha prohijado el pixab, como un concepto que reúne una visión integral de la enseñanza, en donde la educación, la salud, la política, el uso y el disfrute de los recursos naturales y materiales, los conocimientos y el saber, la espiritualidad y la cultura ocurren en un mismo espacio en donde no es posible fragmentar la relación entre uno y otro, como lo practican los indígenas con estos principios que sustentan y garantizan la paz integral.

Señora Rigoberta Menchú, cuando el ciudadano presidente municipal, licenciado Alberto López Rosas, con gran acierto propuso ante este cabildo declararla huésped distinguida de este municipio, los ediles del PRD nos congratulamos con esa iniciativa, por considerarla un justo reconocimiento a su lucha incesante por la libertad.

Es usted una mujer ejemplo de las presentes y futuras generaciones; la admiramos y somos solidarios con sus ideales y prácticas humanistas, pues así como los mayas erigieron con su ingenio pirámides y ciudades de esa grandiosa cultura, usted es constructora de la nueva sociedad integral democrática; por ello, en estos días aciagos en donde se busca avasallar a un pueblo como el de Irak, su visita reconforta nuestro espíritu pacifista, y su presencia quedará impregnada como una huella imborrable en nuestros corazones y como una página gloriosa de la vida pública de Acapulco.Kaslamal pa ri utzili, vivir en el bien  * Discurso pronunciado en el Cabildo de Acapulco con motivo de la declaración de huésped distinguida a la C. Rigoberta Menchú Tum.

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