No soy experto en el campo pero tampoco desconozco sus problemas: Salazar Adame
* El gobernador y yo “somos políticos profesionales que tenemos a nuestro cargo importantes responsabilidades públicas, y no se vale que las diferencias políticas individuales se lleven al plano de la institucionalidad”, dice el nuevo secretario de la Reforma Agraria
Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * El nuevo titular de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), Florencio Salazar Adame, invitó al gobernador, René Juárez Cisneros, a trabajar por el bien de Guerrero, y dijo: “Yo creo que en la política no hay pleitos definitivos, y en este caso lo que importa es que tengamos ambos la madurez para entender que lo que está de por medio no son sus asuntos personales ni los míos”.
Entrevistado ayer en esta capital, el ex priísta respondió amablemente a los reporteros acerca de las actividades que tendrá en su nuevo cargo, así como de otros tópicos.
–¿ Es cierto que se le designó como secretario de la Reforma Agraria para evitar un descalabro electoral?
–No lo creo, más bien lo veo como una ocurrencia simpática.
–¿Hubiera ganado la elección?
–Esas son preguntas que no tienen respuesta, porque quien participa en un proceso electoral tiene que estar sometido a lo que digan las urnas; digamos que mi ocupación en este momento está centrado en la SRA, y no en un proceso electoral en la entidad.
–¿Pero se sigue preparando para la elección a gobernador?
–Me han hecho esa pregunta, y mi respuesta sigue siendo la misma. Debo tener la sensatez para comprender que hoy mi energía y mi disposición deben estar dedicadas solamente a cumplir con el encargo que me dio el presidente de la República, lo demás lo veremos en su momento; no sería responsable que me asignaron una tarea tan delicada pensando en una dimensión en un estado, yo creo que la dimensión nacional exige que te ocupes de ella de tiempo completo.
–Dicen que usted poco puede hacer en la SRA porque su perfil es otro, ¿usted que cree?
–No sé a qué se refieran en relación mi perfil, yo quisiera recordar que como alcalde, y como coordinador del Congreso local, como secretario de Gobierno, y como diputado federal, en las tareas que me asignó el presidente al frente de la Unidad de Atención a Organizaciones Sociales, como secretario técnico de la Comisión Intersecretarial para Asuntos Comunitarios, y como coordinador ejecutivo de la Comisión de Gobierno para el Diálogo por el Campo, he tenido la oportunidad de conocer los problemas agrarios.
“Si nos remontamos cuando Neftalí Gracida Guerrero, en 1969 me nombró procurador de Pueblos y Sindicatos Campesinos en Guerrero, y tuve la oportunidad de conocer, porque los viví, los problemas de los ejidos y las comunidades; no me asumo como un experto en el campo, pero tampoco como un desconocedor de sus problemas”.
–¿En este cargo cuál será la actitud que asumirá con su estado?
–Yo creo que la preferencia radicará en la preferencia que tengan los problemas, y aquí desde luego hay un programa agrario que el gobernador del estado (René Juárez) presentó hacia finales del año pasado al gobierno federal y que lo vamos a tratar con la rapidez que el caso exige, y para eso espero hablar pronto con el gobernador para ponernos de acuerdo sobre una agenda de trabajo.
–¿Hay entendimiento con el gobernador?
–Tiene que haberlo porque…él representa los intereses de un estado, y yo tengo una responsabilidad federal.
–¿Sigue esa pugna entre usted y el gobernador?
–Yo creo que en la política no hay pleitos definitivos, y en este caso lo que importa es que tengamos ambos la madurez para entender que lo que está de por medio no son sus asuntos personales ni los míos.
–¿Usted cree que el gobernador tenga la madurez para aceptarlo?
–Aprecio los comentarios que hizo a la prensa local, en el entendido que felicitaba que a un guerrerense se le haya dado esta oportunidad; y por eso pienso que no habrá ningún problema para hacer un trabajo de carácter institucional; por lo menos nos llamaremos por teléfono.
–¿Cómo ha visto el cambio del gobernador René Juárez en relación con la postura casi de enfrentamiento que mantenía con el gobierno federal?
–Pues al final el peso de los problemas siempre nos va exigiendo que a veces moderemos nuestras posturas, y que comprendamos que es mejor que la confrontación. El y yo somos políticos profesionales que tenemos a nuestro cargo importantes responsabilidades públicas, y que no se vale que las diferencias políticas individuales se lleven al plano de la institucionalidad.
–En Guerrero hay muchos problemas agrarios ¿cómo se va a trabajar?
–Me voy a empeñar en dar respuestas con hechos, y no con promesas; estamos concibiendo un programa para la reforma agraria para que por la vía de la conciliación nos permita resolver los problemas en el mediano plazo, como el que acabamos de ver en el caso de los comuneros de Durango y los ejidatarios de Zacatecas, y que es un problema que cerramos el viernes pasado prácticamente.
–¿Pero hay muchos conflictos agrarios pendientes en el país?
–Más de la mitad del país es propiedad social; tenemos más de 103 millones de hectáreas, y hay en números redondos 27 mil ejidos y 2 mil 500 comunidades, y eso nos da el indicativo del número de problemas agrarios que pudieran existir, pero son de diferentes magnitudes. Hoy en nuestra agenda de prioridades no son más de 14 problemas agrarios, desde luego muy delicados todos, que serán los primeros que vamos a atender, porque no deseamos bajo ninguna circunstancia que por omisión o por irresponsabilidad vaya a haber confrontaciones violentas.
“Estos problemas los ubicamos en los estados de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo, Chihuahua, Sonora, y en menor grado Guerrero afortunadamente; en todos los casos son zonas indígenas.
–¿Pero sigue pensando en la gubernatura?
–El político que diga todo lo que piense hacer va a cometer un error que se llama imprudencia, yo creo que como lo he señalado repetidamente, no tengo en este momento otro compromiso más que el de cumplir con mi responsabilidad al frente de la SRA; aunque siempre será interesante ver cómo se dan las cosas en el estado, y esto no me aleja de ser no solo un observador, sino de ser un ciudadano atento a lo que me interesa como guerrerense.
–¿Qué le falló en el Plan Puebla-Panamá?
–Pues a mí no me falló nada, lo único que me faltó fueron recursos para publicitarlo y posicionarlo en la opinión pública; nosotros cumplimos puntualmente las metas que nos asignó el presidente que fue haber organizado el capítulo nacional en la región sur-sureste, luego haber creado los compromisos del PPP con Centroamérica y haber logrado un fondo de 4 mil millones de dólares con un grupo de instituciones financieras internacionales coordinadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y haber logrado un compromiso con los gobiernos de Centroamérica el año 2001.
–¿Por qué no nos dice ahora cuál será su influencia en su partido aquí en Guerrero?
–Ninguna, en el PAN no hay influencias individuales, lo que hay es un trabajo de militancia, y no soy otra voluntad que la de mi propia condición de militante individual; digamos que a lo largo de muchos años he podido tener conocimiento de los problemas, personas que me favorecen y que son mis amigos, pero eso no implica que tenga injerencia o una decisión dentro del PAN que no sea la que tenga cualquier otro militante.




