Finaliza Fonatur el plan de desarrollo turístico de 25 años para Acapulco
* En ese lapso se requerirán 3 mil 822 millones de pesos, informa el director adjunto de Planeación y Asistencia Técnica del organismo, Francisco de la Vega Aragón
Nelly Bello * El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) informó que concluyó los estudios técnicos de su plan de desarrollo turístico de 25 años para Acapulco.
El proyecto –presentado ayer por la mañana al alcalde Alberto López Rosas; al presidente municipal de Coyuca de Benítez, Rafael Ariza Bibiano; al gobernador René Juárez Cisneros; a la secretaria de Turismo federal, Leticia Navarro Ochoa, y al director de Fonatur, John McCarthy– incluye al municipio vecino y tiene la intención de invertir 3 mil 822 millones de pesos hasta el 2025.
López Rosas, Ariza Bibiano, Juárez Cisneros, Navarro Ochoa y McCarthy escucharon el plan sectorial que presentó el director adjunto de Planeación y Asistencia Técnica de Fonatur, Francisco de la Vega Aragón.
En el acto, las autoridades firmaron el convenio de asistencia técnica para que apliquen los recursos para el rescate de varios sitios que ayuden a Acapulco a ganar terreno en el mercado extranjero.
El Plan lo formuló Fonatur con atención a los aspectos de sustentabilidad ambiental, desarrollo integral, planeación participativa y visión de largo plazo. Mencionó que Acapulco es el segundo balneario de sol y playa más visitado de México, que recibe a 4.5 millones de turistas al año, 20 por ciento de ellos extranjeros; ocupa el tercer lugar en oferta de alojamiento con 34 mil 400 cuartos, de los que 17 mil 400 son hoteleros y 17 mil de vivienda vacacional; además de generar divisas anuales por mil 550 millones de dólares.
Indicó que el problema del municipio es mitigar el impacto ambiental por carencia de servicios en colonias populares y revertir los bajos índices de ocupación hotelera, entre otros.
Informó que a corto plazo, de 2003 a 2006 –periodo de gobierno de Vicente Fox–, el puerto requiere la inversión de mil 970 millones de pesos; de 2007 a 2012, otra partida de mil 339 millones de pesos, y finalmente, de 2013 a 2025, una última partida de 513 millones de pesos, que podría obtener de inversión privada concesión de algunos servicios para su modernización.
Antes de la exposición, y como hiciera en la comida con reporteros de distintos medios del país y extranjeros, López Rosas volvió a mencionar su preocupación por la campaña contra Acapulco, “como la famosa noticia de la contaminación”, y agradeció el apoyo de Navarro Ochoa y Fonatur “para diluir la versión”.
Celebró que luego de una ausencia económica de Fonatur, por primera vez destine recursos a Acapulco.
El alcalde coyuquense mencionó el abandono de Coyuca para la promoción de la riqueza turística de su municipio, que a su vez retribuya en beneficios para su comunidad. Indicó que Coyuca está a 30 kilometros de Acapulco, por lo que promueve su imagen como Coyuca, más allá del sol.
McCarthy explicó que la intención del Plan Sectorial es reposicionar a Acapulco como ciudad turística internacional, con una diversificación de los sitios que promueve y el mejoramiento de la oferta de alojamiento. Asimismo, recuperar sitios como La Roqueta, el malecón y la Costera.
Navarro Ochoa felicitó “la super entusiasta” participación del gobernador, al que llamó socio del sector turístico del gobierno federal. Recordó que gracias a Acapulco, México se posicionó a nivel internacional; “le abrió paso en el sector turístico”.
Aseguró que en Europa, en encuestas de primera intención, los extranjeros mencionan a Acapulco como balneario conocido por ellos y dijo que un nuevo embajador –del que no mencionó nombre– calificó al puerto como “una cosa tan maravillosa”.
Destacó que el turismo doméstico (nacional) es el que aporta la mayor cantidad de recursos en las divisas del turismo, con 62 mil millones de dólares, contra 8 mil 900 que aportan los turistas extranjeros.
El gobernador dijo que para reposicionar a Acapulco son necesarios, además de voluntad política, recursos que financien los programas.
Regresó la cortesía a Navarro Ochoa, a quien llamó “una aliada natural de Acapulco”.’




