Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Arturo Martínez Nateras

Conmoción y pavor

Para Eduardo Salazar y sus compañeros camarógrafos.

La primavera llegó a Bagdad con una noche de espanto y pesadillas. Justo en donde se supone estuvo el Edén y donde Adán y Eva nos dieron luz, vía el placentero pecado original; en la cuna de los profetas está el infierno moderno.

La mayor capacidad de fuego jamás concentrada en todas las guerras anteriores, según el alto comando de los EUA, cae implacable sobre el cielo de Bagdad. Y ahora seguirán en cien objetivos simultáneos. Irak es un inmenso campo de ensayo de armas pavorosas, selectivas, precisas. He seguido con solidaridad emocionada los relatos de Eduardo Salazar, de sus compañeros y las imágenes de las cadenas internacionales; las tardías de los mismos reporteros de Televisa y siento justo lo que Bush el menor busca: conmoción y pavor. Estoy indignado. Parece que escucho el relato de un amigo que vive un inmenso peligro y que me lo está platicando en vivo y en directo.

¿Se imagina usted lo que sienten los civiles e incluso los soldados y oficiales iraquiés?

¿Dónde están las armas de destrucción masiva?

Allí. Las estamos viendo. Son las que lanzan implacables los borbarderos americanos e ingleses… Esto es terrorismo de Estado. Contemplamos avergonzados actos de exterminio masivo.

¿Qué es el genocidio? Esto. Precisamente esto. Asesinar a un pueblo por razones religiosas, de raza; o de ideología, por prejuicios.

Y lo peor está por venir. La guerra apenas empezó hoy. Los bombardeos iniciales del 19 de marzo fueron precipitados por la suposición de la CIA de que Saddam Hussein sería sorprendido y eliminado en el Palacio atacado esa noche. La operación El Día A del 21 destruyó el centro de Bagdad; los 19 palacios del tirano.

No perdamos la capacidad de asombro ni de indignación. Es pavoroso.

No olvidemos la tragedia humana. La saturación de los medios envejece muy rápido la guerra; la frivoliza. Debajo de las impresionantes escenas de fuego, de humo, del tronido de bombas, de las baterias antiáereas, del estruendo de las explosiones subyacen miles de dramas de seres humanos que mueren, son heridos y lastimados, atemorizados. Es condenable en extremo la denominación de la operación: Conmoción y pavor. Pero estos efectos atentan contra quienes sobrevivan. Los van a sufrir y a resentir los invasores y los agredidos.

La humanidad tiene una esperanza en las movilizaciones sociales. En los mismos EUA se movilizan miles y cientos de miles; millones en todo el mundo.

¿Y nosotros qué?

¿Y los partidos?

¿Y el gobernador del estado?

¿ Dónde está dios, señores obispos y respetado arzobispo?

¿Dónde están los diputados y los alcaldes progresistas? ¿Dónde los rectores y las universidades?

¿Dónde andan Zeferino, Félix, Chavarría y todos los dirigentes políticos y sociales?

Licenciado Alberto López Rosas:

Mi querida María de la Luz:

Señores regidores:

¿Se sienten satisfechos con simples declaraciones superficiales y vacías que han formulado?

¿Para qué carajos nos ha servido votar por una nueva composición de fuerzas si a diputados y ediles ahora sólo les ocupa influir electoralmente y gobernar dificultando la participación social?

Acapulco y Guerrero todo, los ciudadanos debemos ofrecer muestras de talento para actuar. Dentro de los EUA cientos de ciudades se han pronunciado contra la guerra y por el cese de hostilidades.

Nunca es tarde para empezar. Les ruego incluir en la orden del día del próximo Cabildo, cuando sea, el tema de la guerra, de los pronunciamientos e iniciativas que debemos desplegar. Ojalá que el ayuntamiento de Acapulco asuma un papel de avanzada, unitario, creativo.

¡Convoquen por el amor de dios! ¡Dejen atrás el temor a la gente! ¿No acaso anduvieron detrás del voto de los ciudadanos como almas que se lleva dios?

Inviten a quienes aman la paz a proceder con serenidad, con madurez, con amor a la vida. Si no lo hacen ustedes la inconformidad se puede desbordar

Hagamos juntos de Acapulco y de Guerrero un hogar común de paz, de tolerancia, de hospitalidad, de respeto a la diversidad… Acapulco es ciudad cosmopolita. Aquí cabemos todos y de todos los credos y nacionalidades… Unidos podemos ayudar a construir el mundo nuevo de la tolerancia y de la inclusion…

Yo estoy conmovido y me apanica el pavor. Pero no estoy espantado ni atemorizado. No soy nadie. Soy sólo un mexicano amante de la vida y de la paz.

Juan Angulo. Maribel. Miguel Angel Mata. Blanca Reyna, Casiano, Ramos Barbosa… amigos

Las palabras no sobran, las oraciones son apropiadas pero debemos hacer algo más.

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