Liberan camioneta de aspirante priísta involucrada en accidente, denuncian
Luis Daniel Nava
Chilapa
A tres días del choque que provocaron dos empleados ebrios del aspirante priísta a la alcaldía Miguel Cantorán, se pudo constatar que la camioneta propiedad del político no fue trasladada por la policía municipal al corralón como se lo prometieron al afectado, ya que la tiene guardada y cubierta en el patio trasero de su negocio.
Según el afectado, Alejandro Santos López, los daños que le provocaron a su vehículo y a su juego mecánico no están cubiertos debido a que sólo un hermano del priísta prometió que cubriría los gastos pero de manera verbal.
El jueves por la noche, cuando se dirigía a Ahuacuotzingo, la camioneta de Alejandro Santos que llevaba a sus dos hijos menores de edad y un juego mecánico conocido como El Dragón fue embestida de frente por una camioneta Ford roja 2006, que conducía en estado de ebriedad Roberto Borrachando.
La camioneta propiedad del aspirante priísta a candidato a la presidencia municipal Miguel Cantorán, así como el conductor fueron traídos a Chilapa por la policía municipal que le aseguró al afectado que serían consignados como “garantía” de que le pagarían los daños.
Sin embargo, el conductor y la camioneta fueron liberados al llegar a esta ciudad, por un supuesto acuerdo entre el político y la policía del gobierno municipal del también priísta Sergio Dolores Flores.
Ayer se comprobó que la camioneta Ford roja 2006, que estaría en el corralón municipal como lo dijo la autoridad, está guardada y cubierta con una lona azul en el patio trasero de un local comercial de Miguel Cantorán.
Con la lona azul en el cofre de la camioneta se cubren los golpes provocados por su conductor en el accidente del jueves.
Durante el sábado y en el transcurso de ayer se trató de localizar al político Miguel Cantorán vía telefónica, en su local comercial y en su casa de gestoría de campaña, sin lograrlo.
Por su parte, el afectado Alejandro Santos comentó que el sábado sólo un hermano de Miguel Cantorán se les acercó y de manera verbal prometió reparar los daños de su vehículo.
“Fue un acuerdo informal, sin ninguna autoridad de por medio, no se firmó nada, quedó que iban a traer la camioneta a reparación pero hay detalles que hacen falta, como el pago del daño al juego mecánico. Quedó volando el acuerdo”, dijo.
Comentó que lo que hicieron después del accidente los brigadistas de Miguel Cantorán, en complicidad con la policía municipal, de liberar a la camioneta y al chofer, es una “vil vacilada” y que además “dejaron a los niños allá tirados” en la carretera rumbo a Ahuacuotzingo a la altura de la comunidad de Pantitlán.
Pidió que este asunto no quede en la impunidad porque de esa manera se evidenciaría que los políticos priístas y sus empleados en el municipio pueden cometer cualquier delito de manera descarada protegidos por la autoridad municipal.




