Comienza la próxima semana revisión financiera al centro de convenciones
* Acuerdo entre la Auditoría General y la Comisión de Evaluación y Vigilancia del Congreso * El análisis, sobre los recientes tres años, precisa Ignacio Rendón * No habrá borrón y cuenta nueva, advierte el diputado Heriberto Noriega
Nelly Bello * En mes y medio, el auditor general del estado, Ignacio Rendón Romero, presentará a la Comisión de Evaluación y Vigilancia del Congreso local el informe detallado sobre el manejo financiero de los recursos públicos en los recientes tres años de la administración del centro de convenciones de Acapulco.
Entrevistado antes de una reunión con funcionarios de organismos públicos en el Colegio de Contadores, Rendón Romero informó que el jueves se reunió con los legisladores integrantes de la citada comisión. El principal acuerdo tomado fue que la próxima semana esta instancia de fiscalización empezará la revisión minuciosa de los estados financieros y contables del oficialmente denominado Centro Internacional Acapulco (CIA).
El diputado del PRS, Heriberto Noriega Cantú, impulsor de la auditoría, aseguró que para la Legislatura está claro que no habrá “borrón y cuenta nueva”, pues los ex directivos Jorge Cortés Gutierrez y Carlos Saavedra Toache tendrán que “rendir cuentas claras” a pesar de haber renunciado.
En entrevista en el mismo acto que Rendón Romero, el ex funcionario renejuarista deseó que la revisión “no arroje resultados indeseables” por los que tengan que responder, pero advirtió que “la renuncia no evitará su presentación ante la soberanía”.
Sobre la versión de los 160 aviadores despedidos recientemente, el diputado perresista dijo que la única recomendación a los directivos “provisionales” es que “sean puntuales en sus declaraciones, porque llevamos seguimiento de todo ello, estamos atentos”. Y aunque dijo que no podría confirmar la versión, “en su oportunidad lo tendrán que decir”.
Insistió en que la renuncia de Cortés y Saavedra no los libera de responder por su responsabilidad, “pero no quiero sentenciar hasta no conocer el dictamen”.
Recordó que la intención de su propuesta para que Cortés y Saavedra comparecieran ante el pleno y después para que la Auditoría General del Estado revisara sus manejos financieros fue por la incógnita que despertó en él conocer los ingresos propios del CIA. “Eran demasiado bajos y equivalían a los ingresos de organismos de una vocación social y humana, como el DIF e Invisur”, explicó.
Dijo que el centro de convenciones no es de vocación social, pues se dedica a la renta de locales para convenciones y congresos, por lo que “debería tener ingresos insuficientes”.




