Con su obra, reverencia el creador Jorge Juárez a la iconografía azteca
Xavier Rosado * La obra del pintor capitalino Jorge Juárez Calderón reverencia a los códigos prehispánicos y al lenguaje náhuatl, manifestado con animales y ornamentos aztecas, plasmados con una técnica mixta sobre papel y madera.
La exposición Códice de Jorge Juárez se inauguró el jueves a las 19:30 horas en la sala de exhibiciones del centro comercial La Gran Plaza y estará abierta al público hasta el 24 de marzo.
En la muestra, el artista enseña su habilidad para crear imágenes en técnica mixta, utilizando materiales como el óleo, el acrílico, diversos tipos de tintas, pintura en aerosol, acuarelas y hasta los colores primarios tipo “prismacolor”.
Sin embargo algunas obras muestran un exceso de pintura de aerosol en su mezcla de materiales, lo que le da un brillo excesivo a los cuadros y les resta pulcritud.
En otros, los personajes prehispánicos como el cuauhtli (águila) o el cipactli (cocodrilo) son estilizados al punto de difuminarlos entre los colores, apenas delineados con un manejo preciso del pincel y la tinta china.
Con una formación profesional como ingeniero y arquitecto del Instituto Politécnico Nacional, el artista muestra en sus trabajos la minuciosa calidad expresiva de los códices aztecas, titulando algunas de las 24 pinturas que componen la exhibición como Codice uno, Códice cuatro, haciendo referencia a los elementos que se representan en estos pergaminos prehispánicos como Ehecatl (viento) o Atl (agua).
También representa en sus pinturas, entre tonos contrastantes, diversos sitios arqueológicos de México como Palenque y Monte Albán, con una estilización que imprime un estilo propio y original a su obra.
Un pintor joven –aunque no quiso precisar su edad– “soy más joven que mi madre y mayor que mi hija”, con la vanidad propia de los artistas.
“Antes de esta exposición, tomé un curso sobre cultura prehispánica porque me quise adentrar en la historia de los primeros pobladores de esta hermosa patria. Ahí pude constatar el amor que tenían nuestros ancestros por elementos como el sol, el agua, el viento, el fuego, devoción que trato de mostrar en mi obra”, indicó el artista.
Quizá de la amplia gama de colores que los aztecas tomaban principalmente de las plumas de las aves y de las flores que crecían en la antigua Ciudad de México, la gran Tenochtitlan, toma el autor de la exposición Códice los colores que inundan y avasallan sus imágenes en los lienzos.
De los mismos códices sustrae también a los dioses aztecas, aquellos a los que nuestros ancestros rendían tributo y ofrecían las almas de sus vírgenes.
En la exposición, el espectador encontrará a Tezcatlipoca (espejo humeante) o dios de dioses, la deidad más importante en el imperio azteca, el hacedor de todas las cosas; Chalchiutlicue (falda de jade) o diosa del agua viva y Huitzilopochtli, dios de la guerra quien dirigió a los Centzon huitnahua (400 guerreros del sur) a la victoria contra los mexicas, a quien Jorge Juárez representa en un cuadro en el que predomina el rojo, simbolizando la sangre con la que se alimentaba esta deidad.
“Cuando terminé mi carrera como ingeniero me di cuenta que mi verdadera pasión era la pintura, por lo que me dediqué a estudiar una maestría en artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM”, expresó Jorge Juárez.
Afirmó que después de visitar varios paisajes prehispánicos, decidió aventurarse a crear una serie denominada Códice en la que se representan paisajes de las diversas culturas prehispánicas, y en la que pretende hacer “una revisión al pasado”.
“Trato de tomar todos los símbolos de nuestros antepasados para utilizarlos en mis cuadros”, explicó el artista.
Y así crea obras como Cozcacuauhtli (águila y collar) en el que mezcla el símbolo del ave sagrada de los aztecas con un hermoso collar de jade, todo en un estilo abstracto.
También representa a un cocodrilo estilizado en tinta y en una viva gama de rojos, atractiva al espectador.
El autor mencionó que esta exposición se deriva de su desarrollo como artista debido a que al comenzar su carrera por el mundo de las artes plásticas, su interés se había orientado a la pintura mural, lo que lo llevó a colaborar con el maestro José Hernández Delgadillo en la realización de murales colectivos en la ciudad de México y en la segunda Jornada Mundial de Arte Público y Muralismo en el Mar de Plata, Argentina, en octubre del 200.
Es miembro de la Asociación de Artistas Plásticos de México, de la Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plástica e integrante del taller de artes visuales Gilberto Aceves Navarro.
También imparte clases de dibujo con modelo en la Universidad del Valle de México y en esta misma institución da clases de Educación Estética y Dibujo.
Manifestó que su obra plástica ha sido expuesta a nivel nacional e internacional en Estados Unidos, Cuba, Argentina, Chile, Colombia, España e Italia, pero confiesa que el mayor orgullo que tiene en la vida es ser mexicano y a la vez, poder manifestar la vasta cultura que dejaron los ancestros prehispánicos.




