Abre la OFA la segunda parte de su temporada por primera vez en el Foro Mundo Imperial
Se extrañó la presencia de los integrantes de las orquestas y coros infantiles del sistema estatal
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con la obertura de la obra Egmont de Ludwig van Beethoven, la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) inició la noche de este viernes la segunda parte de su temporada 2014, denominada Noches sinfónicas.
Ante poco menos de 300 personas que sí pudieron pagar su entrada el Foro Mundo Imperial, extrañándose de entrada la presencia de los integrantes de las orquestas y coros infantiles del sistema estatal de orquestas.
Antes de su acostumbrada charla al público, el director de la OFA, Eduardo Álvarez Ortega, solicitó que más allá de los problemas que pudiera ocasionar el acudir al foro ubicado en la zona Diamante de Acapulco, se ponderarán las ventajas, destacando entre ellas la comodidad y la acústica del recinto.
En ese sentido, la acústica, propia de un centro de espectáculos, permitió escuchar de manera muy clara las diez secciones musicales de Egmont, nombre de una pieza musical para soprano y orquesta compuesta por Beethoven como música incidental para la representación de la tragedia del mismo nombre escrita por Johann Wolfgang von Goethe en 1788.
Como segunda interpretación, y luego de un aplauso largo para la orquesta a petición de un emocionado Álvarez Ortega, los músicos tocaron el Capricho español del compositor ruso Nikolái Rimski-Kórsakov, que está compuesto por diversa melodías españolas divididas en cinco movimientos.
La obra ofrecida por la OFA constó de una parte muy destacada a cargo del primer violín de la orquesta (concertino) Vanessa Moreno, quien se llevó un aplauso especial por parte del público.
Tras un intermedio de 15 minutos tocó el turno a la Marcha eslava de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, donde destacaron por supuesto la fuerza, el empuje y el dramatismo de una pieza diseñada para enaltecer el espíritu de los soldados rusos en una guerra contra los turcos en el siglo XIX, y que hasta incluye un antiguo himno ruso: Dios salve al zar.
Como dato anecdótico, esta marcha fue la primera que dirigió Álvarez Ortega en su época estudiantil, según reveló él mismo.
Finalmente tocó el turno al Sombrero de tres picos, escrita por el español Manuel de Falla y que está basada en la novela homónima de Pedro Antonio de Alarcón.
Tres fueron los movimientos interpretados: seguidilla, farruca y jota, que de manera pronta y alegre, en medio de sonidos vivos aceleraron el final del concierto.
Será el próximo el 5 de septiembre que la OFA se presente de nuevo, ahora acompañada por la soprano Adriana Valdés, ganadora del premio The Roberta Peters Tribute en el Concurso Nacional Ópera de San Miguel de Allende 2014.
Posteriormente el viernes 19 de septiembre se presentará finalmente la mezzosoprano Zayra Ruiz, ganadora del Primer lugar en el VI Concurso de Ensambles Vocales Fukushima, Japón 2013 y cuya participación a principios de año se canceló por la salida de la OFA del teatro Juan Ruiz de Alarcón.




