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A un año de la tormenta Manuel falta 20% de la reconstrucción en La Pintada, informan pobladores

Falta 20 por ciento de la reconstrucción de La Pintada a un año de la tormenta Manuel, informan pobladores

*Anuncian que se realizarán misas a partir del 8 de septiembre en memoria de las 76 personas que murieron en el desastre

Aurora Harrison

Vecinos de la comunidad de La Pintada, municipio de Atoyac de Álvarez informaron que a casi un año de las afectaciones por los fenómenos naturales Manuel e Ingrid, hay un avance del 80 por ciento de la reconstrucción, que han entregado 125 casas de 210 que construirá el gobierno federal, y que las personas tratan de vivir con normalidad.
En conferencia de prensa ayer en la catedral, acompañados por el arzobispo Carlos Garfias Merlos, Eleazar Núñez Velasco, Reyna García Botello, Arturo Martínez Nateras, Félix Aguilar y Cesario Moreno Ávila, invitaron a las misas que se realizarán a partir del 8 de septiembre en memoria de las 76 personas que murieron tras el desastre.
Reyna García dijo que “en la capilla vamos a celebrar la eucaristía por los hermanos que fallecieron que fueron 76; 71 el día del accidente y otros cinco después, e informarles el avance que lleva el pueblo con respecto a lo material de las viviendas, está la capilla que fue bendecida, donde se celebran las misas y se llevará a cabo el novenario”.
Explicó a pregunta expresa del avance de reconstrucción que “hay un 80 por ciento de avance, de 210 casas ya están entregadas 125 y están en proceso de construcción otras y las que faltan, están bien hechas, muy bonitas, faltan unas 70 que se construyan”, luego de que unas 280 mil toneladas de lodo sepultaron la comunidad.
Cuándo se le preguntó si se recuperaron los cuerpos de todas las víctimas que quedaron sepultados, declaró que “todos, todos, no, pero las partes que encontraron, nada más extremidades y les hicieron estudios de ADN y saben de qué familiar son, ya los identifican y ya les están dando sus actas de defunción porque no se las daban”.
La vecina Eleazar Núñez Velasco dijo que “la gente de La Pintada tiene el maravilloso don de recuperarse, dentro de todo lo malo que pasó, de todo el desastre, tiene la fe tan arraigada hacia sus propias personas porque también hay que levantarse de las desgracias, la gente esta viviendo aparentemente con normalidad”.
Abundó que a las personas que perdieron un familiar se les brindó ayuda sicológica y “creo que todo va superándose y no hay miedo ya de que el gobierno nos abandone o que estemos abandonados de la sociedad, estamos integrados, (los más de 600 habitantes)”, pero las heridas emocionales no se olvidaran porque “vasta ver el cerro para recordar”.
“La gente está tranquila, más estable, cada día se va adquiriendo la confianza de que los trabajos se están haciendo bien y eso da estabilidad, tranquilidad a la gente, las cicatrices de los seres queridos eso nunca”, dijo e indicó que todos recibieron apoyo psicológico, incluso hubo “sicólogos de planta, viendo problemas particulares”.
En tanto el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos dijo que en tres veces que ha visitado la comunidad “he visto el esfuerzo, y el empeño de las autoridades, la misma iglesia que está al pendiente de la reconstrucción, no nada más en la parte material, sino también en la reconstrucción espiritual, sicológica y por eso es importante la celebración de este primer aniversario, que es el cabo de año”.
Agregó que fue importante para la comunidad que las autoridades buscaron los cuerpos de los habitantes sepultados hasta el último momento; incluso, dijo, cuando estaba el proceso de reconstrucción y cuando se colocó la primera piedra de la capilla, los familiares todavía estaban insistiendo y se siguió buscando meses después de la tragedia, y eso “le dio tranquilidad a las personas”.
El pasado 26 de mayo el presidente de la República Enrique Peña Nieto entregó las primeras 10 casas de 125 que se construyen en la comunidad, en la sierra de Atoyac, ahí resaltó el valor y fortaleza de los pobladores para levantarse de la tragedia donde murieron 71 habitantes sepultados por un alud de tierra, más cinco policías federales.

Comercializarán café de La Pintada

Por su parte Arturo Martínez Nateras dijo que “prácticamente está concluida la construcción de la nueva Pintada y nosotros estábamos muy preocupados porque después de que se va la constructora, empiezan los gastos, y planteamos con insistencia la cuestión productiva y el arzobispo en calidad de integrante nos ha apoyado en las gestiones”.
Explicó que la comunidad de La Pintada vive del café, y su fuerza es la maquinaria para procesar este producto, y tenemos con Diconsa un contrato para proveer 150 toneladas de café tostado y molido durante todo este año y “vamos a surtir los comedores comunitarios en Chihuahua, Guerrero, Puebla, Michoacán, vamos a proveer en septiembre”.
Sostuvo que la venta de 150 toneladas beneficiará a los productores de toda la región, no nada más a los de esa comunidad; explicó que el café tiene un precio de 38 pesos y la cooperativa lo comprará en 50 pesos como una forma de estimular que vuelvan a cultivar este producto para que los pobladores tengan algunos ingresos y una mejor vida.
De la comunidad de El Paraíso, dijo que “se están construyendo en la Quebradora vivienda para la gente que tiene que ser reubicada, y se están construyendo los taludes porque el problema principal es que el cerro se puede desgajar y se esta reforzando”.
“En La Pintada murió el 80 por ciento del total de muertos de Guerrero, casi el 60 por ciento en todo el país, quedo dividida, aplastada, destruida además del daño material en las escuelas, la Iglesia era monumental, entonces no es fácil la reconstrucción, pero en La Pintada ha sido ejemplar por la voluntad del presidente, las autoridades federales, pero en especial por la actitud de la gente y la unidad”, puntualizó Arturo Martínez Nateras.

Sin ayuda oficial, 17 casas en Tixtla a casi un año de los estragos dejados por Manuel

*De las 68 viviendas con daños totales y 33 que necesitan reubicarse, la empresa que contrató la Sedatu ha entregado sólo 22, indica el integrante del Consejo de Damnificados, Armando Morales Marino

Jacob Morales Antonio

Tixtla

A 30 días de cumplirse un año del paso de la tormenta Manuel en el estado, familias afectadas por la inundación que provocó la laguna de Tixtla continúan viviendo los estragos que dejó la lluvia y la lentitud de las autoridades para agilizar la construcción de sus viviendas; 17 casas con daños totales siguen sin apoyo.
El integrante del Consejo de Damnificados del Municipio de Tixtla, Armando Morales Marino, informó que de las 68 casas con daños totales y 33 que necesitan reubicarse, la empresa constructora Penel Mod, que contrató la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) ha entregado sólo 22.
Hay otras 98 casas con daños parciales de las cuales el consejo de damnificados desconoce los avances y hay 314 con daños menores. Las familias de estas últimas viviendas fueron beneficiadas con una tarjeta de cinco mil 500 pesos para la compra de material de construcción que siguen sin ser activadas porque la Sedatu no libera los fondos, indicó.
Morales Marino afirmó que la dependencia federal se ha negado considerar 17 casas afectadas con daños totales para que ingresen al programa de apoyos de reconstrucción de viviendas. Dijo que a pesar de haber sido censadas la dependencia argumenta que no las incluyó.
El 12 de julio la Sedatu entregó las 22 viviendas, pero errores de construcción y la falta de garantía provocaron inconformidad entre las personas que recibieron sus llaves. Durante la entrega de las casas, el delegado de la Sedatu, Jorge Carlos Ramírez Marín comentó que llevan 600 viviendas entregadas en el estado aunque la necesidad generada por la contingencia es de unas 11 mil, entre reconstrucciones totales y parciales.
Las señoras Marta Reynoso y María Elena González, quienes habitan en el barrio del santuario, comparten la desesperación de seguir alojados con familiares y no poder vivir en las casas que el gobierno les prometió.
Ambas perdieron todo el año pasado, cuando la noche del 15 de septiembre huyeron de sus casas por la crecida repentina de la laguna que, según comentaron, jamás antes se había salido de su zona.
Doña Marta se quejó porque la constructora se niega a construir la casa de 48 metros cuadrados, argumentando que el terreno donde estaría la vivienda no es el adecuado porque no cumplía con las medidas requeridas.
Dijo que los encargados de la obra le propusieron que cambiara de solicitud de daño total a daños parciales con la esperanza de que pudieran darle el material de construcción y ella construir su vivienda “pero ni así vemos avance”, expresó.
Su casa medía cuatro metros por cinco, era de adobe y tejas. Ahí habitaba con sus dos hijos que ahora se refugian en un pequeño cuarto que les prestó su hermana.
Por su parte, doña Elena dijo que la constructora y la Sedatu se niegan a construir su casa porque el terreno donde habitaba con sus tres hijos y sus familias, es muy grande.
En su rostro mostró preocupación y enojo porque solicitaron canjear los 120 mil pesos que cuesta la casa por material de construcción para que ellos la edificaran, pero la dependencia se lo negó.
El terreno donde ha vivido por más de 40 años mide 10 metros de ancho por unos 20 de largo, pero la casa que quieren construir es de 8 de largo por 6 de ancho, que no es suficiente para albergar a los 11 integrantes de su familia.
“Los funcionarios –de la Sedatu– nos amenazaron, que si no aceptábamos lo que ya estaba establecido, el presupuesto se iba a otra parte”, afirmó. De las casas que ha entregado la dependencia dijo que no son como pensaron que serían y dijo que esas casas de madera están bien para un campamento pero no para habitarlo por siempre.
Y demandó que su casa sea de concreto, con cimientos fuertes, porque las que construye la la Sedatu sólo cuentan con piso de cemento, láminas de asbesto y paredes de fibra de vidrio.
De acuerdo al consejo de damnificados, las casas que construye la empresa que contrató la Sedatu para quienes perdieron todo, tienen un costo de 120 mil pesos, pero estiman que el precio de las vivienda es menor por el material de construcción que utilizan.
Y ejemplificaron que las casas que construye la dependencia para las familias que resultaron con daños parciales miden 3 por 3 metros y medio y el costo es de 28 mil pesos, pero los costos recabados con trabajadores de las construcciones suman unos 13 mil pesos por vivienda, que no representa el costo total que la dependencia federal invierte.

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